Cancer de recto
El recto se encuentra ubicado casi al final del intestino grueso. Inicia en el extremo del segmento final del colon y finaliza en el conducto estrecho y corto que da hacia el ano. Por su cercanía con el colon suele estar ligado con este y por ello el cáncer de recto y el cáncer de colon suelen ser denominados en conjunto como <<cáncer colorrectal.>>
Sin embargo, a pesar de que ambos tipos de cáncer tienen
similitudes, sus tratamientos son diferentes debido principalmente a la
ubicación del recto en un lugar estrecho, sin prácticamente ninguna separación
de otros órganos y estructuras de la cavidad pélvica. cáncer de colon y el de
recto son similares en varios aspectos, sus tratamientos son bastante
diferentes. Esto se debe principalmente a que el recto está ubicado en un lugar
estrecho, apenas separado de otros órganos y estructuras de la cavidad pélvica,
lo cual hace que una extracción sea muy complicada, necesitando por ello
tratamientos adicionales antes y después de haberse realizado la cirugía.
Los tumores en el recto se originan cuando las células
sanas del recto presentan errores (en su mayoría desconocidos) en su ADN, lo cual
ocasiona que las células se dividan sin control, acumulándose y formando de
esta manera un tumor.
A pesar de esto existen ciertos factores que pueden influir
en su aparición:
Las complicaciones en el caso de los tumores malignos del
recto están relacionadas con:
Los tumores en el recto suelen ser detectados cuando se
realizan pruebas con el fin de detectar la causa de un sangrado rectal o de
anemia por insuficiencia de hierro. Para esto pueden ser usados ciertos métodos:
Tras haber detectado el cáncer de recto, se debe determinar
su extensión (estadio). Esto se hace mediante la estadificación la cual permite
orientar sobre los tratamientos médicos más adecuados para el paciente según
una serie de pruebas:
Antígeno carcinoembrionario:
este estudio permite detectar ciertas sustancias tumorales en la sangre como lo
es el antígeno carcinoembrionario. Esta prueba permite además controlar la
eficacia de respuesta al tratamiento.
Análisis químico: Mediante este análisis se puede medir la
cantidad de sustancias químicas en la sangre, detectando en base a los niveles
anormales de algunas sustancias si el cáncer se ha extendido a otros órganos o
está ocasionando problemas en otros órganos.
Todas estas pruebas se realizan según la extensión
(estadio) del cáncer:
Estadio 0: Cuando las células cancerosas se encuentran
sobre la superficie del revestimiento del recto.
Estadio I: Cuando el tumor se extiende por debajo de la
mucosa rectal y, en algunas ocasiones, penetra en el interior de la pared
rectal
Estadio II: Cuando el tumor se extiende tumor hacia el
interior de la pared rectal o la atraviesa, y puede alcanzar, crecer o
adherirse en los tejidos cercanos al recto.
Estadio III: Cuando el tumor invade los ganglios linfáticos
cercanos al recto, al igual que las estructuras y tejidos que se encuentran
fuera de la pared rectal
Estadio IV: Cuando el tumor se extiende a un órgano
distante o a ganglios linfáticos que se encuentren alejados del recto.
El cáncer de recto suele incluir la combinación de más de
una modalidad de tratamiento, en lo que se suele llamar «terapia multimodal»,
siendo utilizadas por lo general las mimas modalidades que para otros tipos de
cáncer:
Para el cáncer de recto un factor que contribuye a su prevención es la realización de pruebas de detección del cáncer rectal las cuales suelen comenzar a partir de los cincuenta años. Sin embargo en el caso de individuos con antecedentes de cáncer rectal y colorrectal es recomendable su realización a una edad más temprana.
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