El útero es el órgano reproductor más importante, situado en la pelvis. Es donde crece y se desarrolla el feto.
El útero está formado por dos partes: el cérvix, que es la parte más inferior situada en el interior de la vagina, y el cuerpo uterino. El cuerpo del útero posee dos capas, la más externa llamada miometrio, que se contrae durante el parto y la más interna que es el endometrio.
El cáncer de cuello del útero, también llamado carcinoma del cérvix, se desarrolla a partir de células anormales de la superficie del cuello, es uno de los tumores que afectan con más frecuencia a las mujeres.
Generalmente, el desarrollo de un cáncer de cuello de útero viene precedido con la aparición de cambios pre-cancerosos en las células de la superficie del cuello. Estas células anormales pueden evolucionar hacia un cáncer de carácter invasor, una vez que el cáncer aparece puede evolucionar a través de cuatro etapas las cuales se definen según el grado de diseminación del cáncer.
Existen dos tipos principales de cáncer de cuello de útero:
Se desconoce con exactitud cuáles son las causas del cáncer de utero. El riesgo aumenta si existen niveles elevados de estrógenos de manera crónica y la mujer ya ha pasado la menopausia.
Se consideran factores la obesidad, antecedentes de infertilidad o falta de embarazos, tener la menopausia en edades tardías (mayores de 52 años), el síndrome de ovario poliquístico, tumores de ovario productores de estrógenos o el uso hormonas con estrógenos (por ej. terapia sustitutiva hormonal sin haber añadido progesterona).
Algunos cánceres de endometrio pueden tener un componente genético, si en una familia existen antecedentes de cáncer de útero, es recomendable consultar con un especialista en genética clínica para realizar las pruebas necesarias y conocer si existe un componente hereditario.
otros factores de riesgo que pueden influir en el de cáncer de cuello uterino:
Muchas parejas sexuales. Cuantas más parejas sexuales tengas (y cuantas más parejas sexuales tenga tu pareja), mayores serán las probabilidades de adquirir el virus del papiloma humano.
Relaciones sexuales a temprana edad. Tener relaciones sexuales a temprana edad aumenta el riesgo de adquirir el virus del papiloma humano.
Infecciones de transmisión sexual. Tener alguna infección de transmisión sexual (como clamidia, gonorrea, sífilis y VIH/SIDA) puede aumentar el riesgo de adquirir el virus del papiloma humano.
Sistema inmunitario débil. Las probabilidades de desarrollar cáncer de cuello uterino pueden ser mayores si tienes otra enfermedad que debilita el sistema inmunitario.
Tabaquismo. El tabaquismo está asociado con el carcinoma de células escamosas.
Además del avance de la enfermedad en sí, el tratamiento puede caracterizarse por complicaciones no deseadas que suelen cambiar la vida tales como:
Análisis de detección
Es más probable que el cáncer de cuello uterino que se detecte de forma temprana se pueda tratar con éxito. La mayoría de las guías sugieren que las mujeres comienzan a hacerse las pruebas para detección de cáncer de cuello uterino y cambios precancerosos a la edad de 21 años.
Las pruebas de detección incluyen las siguientes:
Papanicolaou. Durante el Papanicolaou, tu médico raspa y cepilla células del cuello del útero, y luego las examina en un laboratorio para detectar anomalías.
El Papanicolaou permite detectar células anormales en el cuello del útero, incluidas las células cancerígenas y células que muestran cambios que aumentan el riesgo de cáncer de cuello uterino.
Prueba de ADN para VPH. Es el análisis de las células extraídas del cuello del útero para detectar la infección por uno de los distintos tipos de VPH que presentan más probabilidades de producir cáncer de cuello uterino. Esta prueba puede ser una opción para las mujeres de 30 años o más, o para las mujeres más jóvenes que obtengan un resultado anormal en el Papanicolaou.
Diagnóstico
Si el médico sospecha que tienes cáncer de cuello uterino, es probable que, como primera medida, examine completamente el cuello uterino. Se utiliza un instrumento de aumento especial (colposcopio) para buscar células anormales.
Durante el examen colposcópico, es probable que el médico tome una muestra de las células del cuello uterino (biopsia) para que sea analizada en el laboratorio. Para extirpar tejido, el médico puede utilizar las siguientes técnicas:
Biopsia por punción, Consiste en el uso de una herramienta puntiaguda para tomar pequeñas muestras de tejido del cuello uterino.
Raspado endocervical, Consiste en el uso de un instrumento pequeño con forma de cuchara (raspador) o un cepillo delgado para tomar una muestra de tejido del cuello uterino.
Los exámenes de estadificación son los siguientes:
Pruebas de diagnóstico por imágenes. Esta clase de pruebas, como las radiografías, las tomografías computarizadas (TC), las resonancias magnéticas (RM) y las tomografías por emisión de positrones (TEP), ayudan al médico a determinar si el cáncer se ha diseminado fuera del cuello uterino.
Inspección visual de la vejiga y el recto. El médico puede usar instrumentos especiales para ver el interior de la vejiga y el recto.
El tratamiento del cáncer de cuello de útero depende de varios factores, como el estadio del cáncer, otros problemas de salud que puedas tener y tus preferencias. Puede usarse la cirugía, la radiación, la quimioterapia o una combinación de las tres.
Cirugía (histerectomía)
El cáncer de cuello uterino en estadio temprano por lo general se trata con cirugía para extirpar el útero, con una histerectomía se puede curar el cáncer de cuello uterino en estadio temprano y evitar la reaparición de la enfermedad. Sin embargo, la extirpación del útero imposibilita futuros embarazos.
El médico puede recomendarte lo siguiente:
Histerectomía simple. Consiste en extirpa el útero y el cuello del útero junto con el cáncer, generalmente es una opción solo en casos de cáncer de cuello uterino en estadio muy temprano.
Histerectomía radical. El procedimiento es la extirpación del útero, el cuello del útero, parte de la vagina y los ganglios linfáticos de la zona junto con el cáncer.
La cirugía mínimamente invasiva puede ser una opción en casos de cáncer de cuello uterino en estadio temprano.
Radiación
La radioterapia usa haces de alta energía, como rayos X o protones, para matar las células cancerosas, puede usarse sola o junto con la quimioterapia antes de la cirugía, para achicar el tumor, o después de la cirugía para matar las células cancerosas que hayan quedado.
La radioterapia puede administrarse:
Las mujeres premenopáusicas podrían dejar de menstruar y entrar en la menopausia como resultado de la radioterapia. Si quieres quedar embarazada después de la radioterapia, consulta a tu médico acerca de formas en que puedes preservar tus óvulos antes de comenzar el tratamiento.
Quimioterapia
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos generalmente se inyectan en una vena, para destruir células cancerosas. Se suelen combinar dosis bajas de quimioterapia con radioterapia, ya que la quimioterapia puede mejorar los efectos de la radiación. Se utilizan dosis más elevadas de quimioterapia para controlar el cáncer de cuello uterino avanzado que puede no tener cura.
Para reducir el riesgo de padecer cáncer de cuello uterino:
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