Nombres Alternativos: TUMOR MALIGNO (CÁNCER, NEOPLASIA) DEL OVARIO.
Dato 2: C56
Descripción General
El aparato reproductor femenino comprende dos ovarios, uno a cada lado del útero. Los ovarios (cada uno del tamaño de una almendra aproximadamente) producen óvulos (huevos), como así también las hormonas estrógeno y progesterona.
El cáncer de ovario suele avanzar sin ser detectado hasta haberse diseminado por la pelvis y el abdomen. En este estadio avanzado, el cáncer de ovario es más difícil de tratar y, con frecuencia, resulta mortal. El cáncer de ovario en estadio temprano, donde la enfermedad se reduce al ovario, tiene una mayor probabilidad de que el tratamiento sea exitoso.
Por lo general, para tratar el cáncer de ovario se recurre a la cirugía y la quimioterapia
El riesgo de sufrir un cáncer de ovario aumenta con la edad y principalmente después de la menopausia. Aunque algunas mujeres de 20 o 30 años de edad pueden padecer un cáncer de ovario, el riesgo en estas edades es bajo. La gran mayoría de los casos se diagnostican por encima de los 45 años, siendo la edad media de diagnóstico de 61-63 años.
Tipos de cáncer de ovario
El tipo de célula en la que se origine el cáncer determina el tipo de cáncer de ovario. Los tipos de cáncer de ovario son:
Tumores epiteliales, se originan en la capa delgada de tejido que recubre el exterior de los ovarios. Aproximadamente, el 90 por ciento de los tipos de cáncer de ovario son tumores epiteliales.
Tumores estromales, se originan en el tejido ovárico que contiene células que producen hormonas. Estos tumores se suelen diagnosticar en un estadio más temprano que otros tumores ováricos. Alrededor del 7 por ciento de los tumores ováricos son estromales.
Tumores de células germinativas, se originan en las células productoras de óvulos. Estos tipos de cáncer poco frecuentes tienden a ocurrir en las mujeres más jóvenes.
Causas
La causa del cáncer de ovario continúa sin conocerse. El cáncer de ovario, como otros tumores malignos, se produce como consecuencia de una acumulación de alteraciones genéticas que causa un crecimiento y proliferación incontrolada de las células epiteliales, pero continúan sin conocerse el mecanismo o mecanismos que inducen dichas alteraciones.
Existen varios factores de riesgos que pueden incidir en el riesgo de padecer cáncer de ovario
Edad avanzada. El cáncer de ovario puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en mujeres de 50 a 60 años.
Mutaciones genéticas hereditarias. Un pequeño porcentaje de los tipos de cáncer de ovario se debe a una mutación genética que heredas de tus padres. Los genes que se sabe que aumentan el riesgo de sufrir cáncer de ovario se llaman «gen del cáncer de mama 1» (BRCA1) y «gen del cáncer de mama 2» (BRCA2). Estos genes también aumentan el riesgo de tener cáncer de mama.
Se sabe que otras mutaciones genéticas, como las asociadas con el síndrome de Lynch, aumentan el riesgo de tener cáncer de ovarios.
Antecedentes familiares de cáncer de ovario. Las personas con uno o más familiares cercanos con cáncer de ovario tienen un mayor riesgo de padecer esta enfermedad.
Terapia de reemplazo hormonal con estrógeno, especialmente si el uso es a largo plazo y en grandes dosis.
Edad en que comenzó la menstruación y edad en que terminó. El inicio de la menstruación a una edad temprana o el inicio de la menopausia a una edad tardía, o ambos casos, pueden aumentar el riesgo de cáncer de ovario.
Complicaciones
Los sobrevivientes de cáncer pueden verse afectados por una serie de problemas de salud, pero a menudo su mayor preocupación consiste en enfrentarse nuevamente al cáncer. Si un cáncer regresa después del tratamiento, a esto se le llama “recurrencia”. Sin embargo, algunos sobrevivientes de cáncer pueden padecer un nuevo cáncer, no relacionado con el primero. A este se le denomina “cáncer secundario”.
Las sobrevivientes del cáncer de ovario pueden padecer cualquier tipo de cáncer secundario, aunque tienen un mayor riesgo de:
Las pruebas y los procedimientos que se utilizan para diagnosticar el cáncer de ovario son los siguientes:
Examen pélvico. Durante un examen pélvico, el médico se pondrá guantes e insertará los dedos en la vagina y, al mismo tiempo, te presionará con la mano el abdomen para sentir (palpar) los órganos de la pelvis. Además, examinará visualmente los órganos genitales externos, la vagina y el cuello del útero.
Pruebas de diagnóstico por imágenes. Las pruebas, como ecografías o tomografías computarizadas del abdomen y de la pelvis, pueden ayudar a determinar el tamaño, la forma y la estructura de los ovarios.
Análisis de sangre. Los análisis de sangre podrían incluir análisis de la función de los órganos que pueden ayudar a determinar el estado de salud general.
El médico también puede indicarte análisis de sangre para verificar los marcadores tumorales que permiten detectar el cáncer de ovario. Por ejemplo, un análisis de sangre del antígeno del cáncer 125 (CA 125) permite detectar una proteína que suele encontrarse en la superficie de las células del cáncer de ovario. Estos análisis no pueden indicarle al médico si tienes cáncer, pero pueden proveer indicios sobre el diagnóstico y el pronóstico.
Cirugía. A veces, el médico no puede precisar el diagnóstico hasta que te sometes a una cirugía para extirpar un ovario y este se analiza para detectar signos de cáncer.
Una vez que se confirma el diagnóstico de cáncer de ovario, el médico usará la información de las pruebas y los procedimientos para asignarle un estadio al cáncer que padeces.
Estadio I: el cáncer está limitado al ovario o los ovarios.
Estadio IA: el tumor está limitado al interior de un ovario
Estadio IB: el tumor está limitado al interior de ambos ovarios.
Estadio IC: el tumor está limitado a uno o ambos ovarios. Además, aparece en la superficie del ovario, se ha roto una cápsula rellena de líquido o se encuentran células cancerosas en el líquido abdominal.
Estadio II: el cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios y se ha diseminado a otras partes de la pelvis.
Estadio IIA: el tumor se ha diseminado al útero, las trompas de Falopio o ambos.
Estadio IIB: el tumor se ha diseminado a la vejiga, el recto o el colon.
Estadio IIC: el tumor se ha diseminado a alguno de los lugares anteriores. Además, aparece en la superficie del ovario, se ha roto una cápsula rellena de líquido o se encuentran células cancerosas en el líquido abdominal.
Estadio III: el cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios y se ha diseminado a los ganglios linfáticos próximos o a otros órganos abdominales, salvo el hígado.
Estadio IIIA: el tumor se ha diseminado al revestimiento del abdomen, pero no puede visualizarse. El cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos.
Estadio IIIB: el cáncer se ha diseminado en el interior del abdomen y es visible (menos de 2 cm de tamaño). El cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos.
Estadio IIIC: el cáncer se ha diseminado en el interior del abdomen y los depósitos miden más de 2 cm. El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos.
Estadio IV: el cáncer se ha diseminado al pulmón, el hígado u otros órganos distantes.
Tratamientos y Cuidados
El tratamiento del cáncer de ovario generalmente implica una combinación de cirugía y quimioterapia dependiendo del estadio en que se encuentre la enfermedad y del tipo de cáncer de ovario.
Cirugía
Las operaciones para extirpar el cáncer de ovario son las siguientes:
Cirugía para extirpar un ovario. En el caso del cáncer en estadio muy temprano que no se diseminó más allá de un ovario, es posible que la cirugía comprenda extraer un ovario y su trompa de Falopio. Mediante este procedimiento se puede conservar la capacidad de concebir.
Cirugía para extirpar ambos ovarios. Cuando se presenta cáncer en ambos ovarios, pero no hay signos de otro tipo de cáncer adicional, el cirujano puede extirpar ambos ovarios y trompas de Falopio. Este procedimiento deja el útero intacto, por lo que aún puedes quedar embarazada con tus propios embriones u óvulos congelados o bien con óvulos de un donante.
Cirugía para extirpar ambos ovarios y el útero. Si el cáncer es más extenso o si no deseas preservar tu capacidad de concebir, el cirujano extirpará los ovarios, las trompas de Falopio, el útero, los ganglios linfáticos cercanos y un pliegue de tejido graso abdominal (epiplón).
Cirugía para tratar el cáncer avanzado. Si el cáncer es avanzado, es posible que el médico recomiende quimioterapia seguida de una cirugía para extirpar la mayor cantidad de cáncer que sea posible.
Quimioterapia
La quimioterapia es un tratamiento que utiliza medicamentos para combatir las células de crecimiento rápido en el cuerpo, incluidas las cancerosas. Los medicamentos de quimioterapia se pueden inyectar en una vena o se pueden tomar por vía oral. A veces, los medicamentos se inyectan directamente en el abdomen (quimioterapia intraperitoneal).
La quimioterapia se suele usar después de la cirugía para destruir todas las células cancerosas que puedan haber quedado, también puede usarse antes de la cirugía o cuando la enfermedad se encuentre en el estadio II o avanzada.
Terapia hormonal
La terapia hormonal consiste en el uso de hormonas o medicamentos que bloquean las hormonas para combatir el cáncer. Este tipo de terapia sistémica se usa en pocas ocasiones para tratar el cáncer epitelial de los ovarios, pero se usa con más frecuencia para tratar los tumores estromales de ovario.
Consejos
No existe una forma de prevenir el cáncer de ovario. Pero puede haber maneras de reducir el riesgo:
Considera tomar píldoras anticonceptivas. Pregúntale al médico si tomar las píldoras anticonceptivas puede ser adecuado para ti. Las mujeres que toman anticonceptivos orales pueden tener un riesgo menor de padecer cáncer de ovario. Pero los anticonceptivos orales conllevan algunos riesgos; por ello, debes analizar si los beneficios superan a los riesgos según tu situación.
Habla con el médico acerca de los factores de riesgo. Cuéntale si tienes antecedentes familiares de casos de cáncer de mama y ovario. El médico puede determinar qué significaría esto para tu propio riesgo de cáncer. En algunos casos, es posible que el médico te derive a un asesor en genética que puede ayudarte a decidir si las pruebas genéticas serían adecuadas para ti.