El carcinoma de pene es un tumor relativamente infrecuente en nuestro medio constituyendo menos del 1% de las muertes por cáncer en el varón. En España, su tasa de prevalencia se sitúa en el 0,7% de los tumores malignos del varón.
La máxima incidencia ocurre habitualmente en la sexta década de la vida y se trata de una enfermedad social relacionada con el subdesarrollo y clásicamente asociada con la higiene defectuosa y la exposición prolongada a irritantes o cancerígenos desconocidos del esmegma en individuos no circuncidados, infecciones virales, psoralenos y radiación ultravioleta.
Causas
El cáncer de pene es poco frecuente. Su causa exacta se desconoce. Sin embargo, ciertos factores de riesgo incluyen:
-Los hombres no circuncidados que no mantienen limpia el área por debajo del prepucio. Esto lleva a la acumulación de esmegma, una sustancia maloliente con apariencia de queso que se encuentra por debajo del prepucio.
-Antecedentes de verrugas genitales o el virus del papiloma humano (VPH).
-Tabaquismo.
-Lesión del pene.
El cáncer por lo general afecta a los hombres de la mediana edad y mayores.
Complicaciones
Sin tratamiento, el cáncer de pene puede extenderse a otras partes del organismo (desarrolla metástasis), durante las primeras etapas de la enfermedad.
El proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico y hará preguntas acerca de su historia clínica y los síntomas.
Se necesita una biopsia del tumor para determinar si se trata de cáncer.
Tratamientos y Cuidados
El tratamiento del cáncer de pene depende del estadio de la enfermedad. La cirugía es el tipo más frecuente de tratamiento, si bien en los tumores más pequeños pueden utilizarse tratamiento con láser y radioterapia.
Cirugía
La intervención quirúrgica en la que se extirpa una parte o la totalidad del pene se denomina penectomía:
La penectomía parcial es una forma de tratamiento de uso habitual. Se extirpa el tumor junto con un borde de tejido normal. Históricamente, se obtenía un borde de 2 cm en todos los casos, pero datos más recientes indican que quizá no sea necesario este borde amplio. Actualmente, los cirujanos están intentando conservar la mayor parte posible del glande (cabeza) y el cuerpo del pene a fin de conservar la función urinaria y sexual.
La penectomía total consiste en extirpar la totalidad del pene en caso de tumores grandes. El cirujano redirige la uretra por detrás de los testículos y se crea una uretrostomía (orificio) para que el paciente pueda orinar.
Otros tratamientos
En caso de tumores superficiales muy pequeños, el cáncer de pene puede tratarse con un haz de láser que destruye el tumor, con radioterapia y, en algunos casos, con la aplicación en la piel de una crema que contiene el quimioterápico fluorouracilo. Estos tratamientos ofrecen la mayor probabilidad de conservar el glande, el pene y la función sexual. Por eso es importante identificar precozmente los tumores de pene, solicitando atención médica inmediata ante cualquier anomalía del pene.
Consejos
La circuncisión puede disminuir el riesgo. A los hombres que no están circuncidados se les debe enseñar desde muy temprana edad la importancia de la limpieza de la zona que se encuentra por debajo del prepucio, como parte de su higiene personal.
Las prácticas sexuales seguras, como la abstinencia, la limitación de la cantidad de parejas sexuales y el uso de condones para prevenir la infección por el VPH, pueden disminuir el riesgo de padecer este tipo de cáncer.