El tumor maligno de testículo o cáncer de testículo es un tipo de cáncer que se desarrolla en los testículos. Este tipo de cáncer es menos frecuente que otros tipos, y resulta más frecuente en hombres jóvenes que rondan alrededor de los 15 a 35 años, siendo más común en hombres blancos que negros.
El cáncer testicular es sumamente tratable, incluso cuando se ha propagado más allá del testículo. Según el tipo y estadio del cáncer testicular, se puede recibir tratar con varios tratamientos o una combinación de ellos.
Las causas que originan el cáncer testicular no se encuentran completamente claras. Sin embargo se sabe que se origina cuando las células sanas de un testículo se alteran creciendo descontroladamente hasta formar una masa en el testículo.
Se sabe también que la raíz de este cáncer suele ser en las células que producen espermatozoides, y que además tiene relación con ciertos factores de riesgo:
Por lo general los hombres diagnosticados con cáncer de testículos viven hasta cinco años o más luego del tratamiento pero estos suelen tratarse de casos descubiertos tardíamente.
Si el cáncer testicular es descubierto y tratado a tiempo el paciente puede vivir muchos años más sin complicaciones, sobre todo cuando se trata del tipo más frecuente llamado seminoma el cual puede ser curado en casi todos los casos cuando es tratado a tiempo.
Al diagnosticar este tipo de tumores la mayoría de los hombres suelen reconocerlos por sí mismos de una manera accidental o al hacerse un autoexamen para detectar bultos. Tras esto para saber si el cáncer es testicular el médico puede recomendar:
Las opciones para tratar el cáncer testicular dependen de diversos factores, que comprenden el tipo y el estadio del cáncer, estado general de salud del paciente y preferencias.
El tratamiento inicial siempre será el quirúrgico, incluso cuando el cáncer se ha diseminado, también está indicada la extirpación quirúrgica del testículo y a su vez se puede complementar con quimioterapia y/o radioterapia coadyuvante para frenar la progresión y evitar las recaídas.
Cirugía
Las operaciones que se utilizan para tratar el cáncer testicular son las siguientes:
La cirugía para extirpar el testículo (orquiectomía inguinal radical) es el principal tratamiento para casi todos los estadios y tipos de cáncer testicular. Para extirpar el testículo, el cirujano realiza una incisión en la ingle y extrae todo el testículo a través de la abertura. Puede insertarse un testículo protésico relleno de solución salina si el paciente así lo desea, en los casos de cáncer testicular en estadio temprano, es posible que una extirpación quirúrgica del testículo sea el único tratamiento necesario.
La cirugía para extirpar los ganglios linfáticos cercanos (disección de ganglios linfáticos retroperitoneales) se realiza a través de una incisión en el abdomen. El cirujano tiene cuidado de no dañar los nervios que rodean a los ganglios linfáticos, pero en algunos casos el daño puede ser inevitable. Los nervios dañados pueden dificultar la eyaculación, pero no impedirán tener una erección.
Radioterapia
La radioterapia es una opción de tratamiento que a veces se utiliza en personas con cáncer testicular de tipo seminoma, puede ser recomendada después de una cirugía de extirpación de testículo.
Los efectos secundarios pueden comprender náuseas y fatiga, como también enrojecimiento de la piel e irritación en la zona abdominal y de la ingle,es probable que la radioterapia disminuya temporalmente el conteo de espermatozoides afectando la fertilidad en algunos hombres.
Quimioterapia
El tratamiento por quimioterapia utiliza medicamentos cuya función dees desplazarse por el cuerpo para matar las células cancerosas que puedan haber migrado desde el tumor original.
La quimioterapia puede ser el único tratamiento o bien recomendarse antes o después de una cirugía para extirpar los ganglios linfáticos.
Los efectos secundarios frecuentes son fatiga, náuseas, caída del cabello y mayor riesgo de infecciones. Hay medicamentos y tratamientos disponibles para reducir algunos de los efectos secundarios de la quimioterapia el cual dependerá de los medicamentos específicos que se utilicen.
La quimioterapia también puede producir esterilidad masculina que, en algunos casos, puede ser permanente.
En términos generales no existe ninguna forma de prevenir el cáncer de testículo, porque no se conoce ningún factor de riesgo que se pueda evitar. Además la frecuencia de la enfermedad es baja, incluso en las personas que presentan factores de riesgo.
Por otra parte, sí está demostrado que la Orquidopexia (intervención mediante la cual se baja y fija un testículo no descendido al escroto de forma natural) previene el desarrollo de cáncer de testículo en el subgrupo de los niños con criptorquidia.
Sin embargo sí es importante que los hombres de 15-35 años estén familiarizados con los signos y síntomas mas comunes.
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