El carcinoma in situ del cuello del útero, también conocido como cáncer de cuello uterino de estadio 0; es un tipo de cáncer no invasivo, lo que significa que las células cancerosas están restringidas a la superficie del cuello uterino y que no se han diseminado a partes más profundas, como los tejidos.
Por lo general no presenta síntomas hasta que se encuentra en estados más avanzados. Suele ser asintomático. Su detección es a través de pruebas.
El virus del papiloma humano o VPH es el factor de riesgo principal. Suele ser de transmisión sexual, aunque también puede contagiarse a través del contacto con la piel.
Entre otros factores de riesgo se incluyen:
Las complicaciones se asocian con el desarrollo del carcinoma a un tipo de cáncer más voraz, al no ser detectado a tiempo debido a su carácter asintomático.
Este tipo de carcionoma puede ser detectado mediante una prueba de Papanicolaou. En este examen se toma una muestra de células anormales que luego se analiza en el laboratorio. En la misma muestra puede efectuarse una prueba de detección de VPH para verificar la presencia del virus y, de ser así, si las cepas son de riesgo bajo o alto.
Asimismo también puede detectarse a través de la colposcopia. Esta es una intervención que se realiza en el consultorio y que le permite al médico revisar el cuello uterino con un instrumento especial con aumento. Se aplica una solución en la superficie del cuello uterino que permite visualizar las células anormales; luego, el médico extrae una muestra pequeña de tejido, que se denomina biopsia. Esta muestra puede enviarse al laboratorio para realizar un diagnóstico más definitivo.
Si en la biopsia se detecta, el médico tal vez extraiga una muestra más grande o podría extirpar la zona que contenga células anormales y una parte del tejido sano circundante.
El tratamiento dependerá del estado de la enfermedad y de la salud del paciente en general.
El tratamiento del carcinoma del cuello uterino es similar al de la displasia cervical. Aunque se denomina carcinoma in situ, suele tratarse como un precáncer, ya que no es invasivo. La histerectomía es el tratamiento más drástico; sin embargo, es una opción en el caso de las mujeres que no desean preservar su fecundidad.
Otro tipo de tratamiento es la crioterapia, también llamada congelamiento de las células anormales, que puede realizarse en el consultorio del médico. Existen opciones quirúrgicas que se llevan a cabo en forma ambulatoria, como la cirugía con láser, en donde el tejido anormal se extrae con láser, o el procedimiento de escisión electroquirúrgica con asa (LEEP), en el cual se utiliza un asa de platino con carga eléctrica (LEEP). Otra intervención quirúrgica ambulatoria menos frecuente es la conización, en donde se extrae una muestra grande con forma de cono del cuello uterino para garantizar la eliminación de toda la zona anormal.
Una vez se haya tratado el carcino del cuello uterino se realizará un seguimiento.
Consulte con su ginecólogo y hágase revisiones de manera regular.
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