Se entiende por fobia un miedo excesivo, irracional y persistente ante un objeto, actividad o situación que determina un deseo imperioso de evitar aquello que se teme.
Las fobias específicas son un temor abrumador e irracional a objetos o situaciones que plantean un peligro real pequeño, pero provocan ansiedad y conductas de evitación. A diferencia de un momento de ansiedad breve que puedes sentir cuando das un discurso o haces un examen, las fobias específicas son duraderas, producen reacciones físicas y psicológicas intensas, y pueden afectar tu capacidad de desempeñarte normalmente en el trabajo, en la escuela o en entornos sociales.
Las fobias específicas se encuentran entre los trastornos de ansiedad más frecuentes, y no todas las fobias necesitan tratamiento. Sin embargo, si una fobia específica afecta tu vida cotidiana, hay varias terapias disponibles que pueden ayudarte a procesar y superar tus temores, a menudo de forma permanente.
Causas
Aún hay muchas cosas que no se saben sobre la causa real de las fobias específicas. Las causas pueden incluir lo siguiente:
Experiencias negativas. Muchas fobias aparecen como consecuencia de una experiencia negativa o un ataque de pánico relacionado con un objeto o una situación específicos.
Genética y medio ambiente. Puede haber una vinculación entre tu fobia específica y la fobia o la ansiedad de tus padres, lo que podría deberse a factores genéticos o a una conducta aprendida.
Función cerebral. Los cambios en la actividad cerebral también pueden desempeñar un rol en el desarrollo de fobias específicas.
Complicaciones
Aunque es posible que las fobias específicas parezcan absurdas para los demás, pueden ser devastadoras para las personas que las padecen y causar problemas que afectan muchos aspectos de la vida.
Aislamiento social. Evitar los lugares y las cosas que te producen temor puede causar problemas académicos, profesionales y de relación. Los niños que sufren estos trastornos corren riesgo de tener problemas académicos y sufrir soledad, así como dificultades con las habilidades sociales si sus comportamientos difieren significativamente de los de sus pares.
Trastornos del estado de ánimo. Muchas personas con fobias específicas tienen depresión y otros trastornos de ansiedad.
Abuso de sustancias. El estrés que produce vivir con una fobia específica grave puede derivar en el abuso de drogas o alcohol.
Suicidio. Algunas personas que tienen fobias específicas pueden tener riesgo de cometer suicidio.
El diagnóstico de las fobias específicas se basa en una entrevista clínica exhaustiva y en pautas de diagnóstico. El médico te hará preguntas sobre tus síntomas y hará tu historia clínica, social y psiquiátrica. Es posible que utilice los criterios de diagnóstico incluidos en el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5), publicado por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría).
Tratamientos y Cuidados
El mejor tratamiento para fobias específicas es una forma de psicoterapia llamada terapia de exposición. En ocasiones, el médico también puede recomendar otras terapias o medicamentos. Entender qué es lo que causa una fobia en realidad es menos importante que centrarse en cómo tratar la conducta de evasión que se desarrolló con el tiempo.
El objetivo del tratamiento es mejorar la calidad de vida para que ya no te sientas limitado por tus fobias. A medida que aprendes a comprender y controlar mejor tus reacciones, pensamientos y sentimientos, descubrirás que la ansiedad y el temor disminuyen y ya no te controlan la vida. Por lo general el tratamiento se centra en una fobia específica por vez.
Psicoterapia
Hablar con un profesional de la salud mental puede ayudarte a controlar tu fobia específica. La terapia de exposición y la terapia cognitiva conductual son los tratamientos más eficaces.
La terapia de exposición se centra en cambiar el modo en que reaccionas al objeto o a la situación que te da miedo. La exposición gradual y reiterada a la fuente de tu fobia específica y a los pensamientos, los sentimientos y las sensaciones que se asocian puede ayudarte a aprender a controlar la ansiedad. Por ejemplo, si te dan miedo los ascensores, la terapia puede ir de simplemente pensar en entrar en un ascensor a mirar fotografías de ascensores, acercarte a un ascensor e ingresar en un ascensor. A continuación, puedes ir de un piso a otro, luego varios pisos y, después, en un ascensor lleno de gente.
La terapia cognitiva conductual implica exposición en combinación con otras técnicas, para aprender maneras de ver y enfrentar el objeto o la situación que causa miedo de un modo diferente. Aprendes a ver de otro modo tus miedos, las sensaciones en el cuerpo y el impacto que han tenido en tu vida. La terapia cognitiva conductual se centra en desarrollar confianza en ti mismo y en dominar tus pensamientos y sentimientos, en lugar de sentirte abrumado por ellos.
Medicamentos
Generalmente, la psicoterapia que emplea terapia de exposición tiene resultados satisfactorios en el tratamiento de fobias específicas. Sin embargo, a veces los medicamentos pueden ayudar a reducir la ansiedad y los síntomas de pánico que experimentas al pensar en el objeto o la situación que te da miedo, o al exponerte a dicho objeto o situación.
Se pueden administrar medicamentos durante el tratamiento inicial o a corto plazo en situaciones específicas y poco frecuentes, como volar en avión, hablar en público o someterse a una resonancia magnética.
Betabloqueantes. Estos medicamentos bloquean los efectos estimulantes de la adrenalina, como frecuencia cardíaca elevada, presión arterial alta, palpitaciones y temblores en la voz o las extremidades a causa de la ansiedad.
Sedantes. Los medicamentos llamados «benzodiazepinas» te ayudan a relajarte porque reducen el nivel de ansiedad que sientes. Los sedantes se deben usar con cautela, ya que pueden causar adicción, y se deben evitar si tienes antecedentes de dependencia del alcohol o las drogas.
Consejos
Si tienes una fobia específica, piensa en la posibilidad de recibir ayuda psicológica, especialmente si tienes hijos. Si bien es probable que la genética intervenga en el desarrollo de fobias específicas, al ver reiteradas veces la reacción fóbica de otra persona, un niño puede desarrollar una fobia específica.
Al enfrentar tus propios miedos, le enseñarás a tu hijo excelentes habilidades de resiliencia y lo alentarás a que se desenvuelva con valentía, como tú.