El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un tipo de trastorno de ansiedad. Las personas con TOC, tienen pensamientos repetidos y angustiantes denominados obsesiones. Con el fin de intentar controlar estas obsesiones, las personas con TOC sienten una necesidad imperiosa de realizar rituales o comportamientos, llamados compulsiones.
El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) tiene un patrón de pensamientos y miedos irracionales (obsesiones) que te hacen tener comportamientos repetitivos (compulsiones). Estas obsesiones y compulsiones interfieren en las actividades diarias y causan mucha angustia.
Tal vez intentes ignorar o detener tus obsesiones, pero eso solo aumenta la angustia y la ansiedad. En última instancia, sientes la necesidad de realizar actos compulsivos para intentar aliviar el estrés. A pesar de los esfuerzos para ignorar o eliminar los pensamientos o necesidades que te molestan, estos vuelven una y otra vez. Esto produce un comportamiento más ritualista: el círculo vicioso del TOC.
El TOC suele centrarse en determinados temas, por ejemplo, un miedo a contaminarse con gérmenes. Para aliviar el miedo a contaminarse, puede que te laves las manos compulsivamente hasta que estén doloridas y agrietadas.
Causas
No se comprende completamente la causa del trastorno obsesivo compulsivo. Entre las principales teorías, se encuentran las siguientes:
Biología. El TOC puede ser resultado de cambios en la química natural de tu cuerpo o las funciones cerebrales.
Genética. El TOC puede tener un componente genético, pero aún no se han identificado genes específicos.
Entorno. Se sugiere que algunos factores del entorno, tales como infecciones, pueden desencadenar TOC, pero deben realizarse más investigaciones.
Complicaciones
Los problemas resultantes del trastorno obsesivo compulsivo pueden incluir, entre otros:
Problemas de salud, como dermatitis de contacto por lavado frecuente de las manos
Incapacidad para asistir al trabajo, a la escuela o a actividades sociales
Entre los pasos para diagnosticar el TOC, pueden mencionarse los siguientes:
Exploración física. Se puede realizar para descartar otros problemas que podrían estar causando los síntomas y para detectar cualquier complicación relacionada.
Análisis de laboratorio. Pueden incluir, por ejemplo, hemograma completo, control de la función tiroidea y detección de uso de alcohol y drogas.
Evaluación psicológica. Implica analizar tus pensamientos, sentimientos, síntomas y patrones de conducta. Si lo autorizas, puede haber comunicación con tus familiares y amigos.
Criterios de diagnóstico para el TOC. El médico puede aplicar los criterios establecidos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), publicado por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría).
Tratamientos y Cuidados
Consejos
No existe una manera segura de prevenir el trastorno obsesivo compulsivo. Sin embargo, obtener tratamiento tan pronto como sea posible puede ayudar a prevenir que este trastorno empeore y altere tus actividades y tu rutina diaria.