La sífilis es una infección bacteriana que suele transmitirse por contacto sexual. La enfermedad comienza como una inflamación sin dolor, generalmente en los genitales, el recto o la boca. La sífilis se transmite de una persona a otra mediante el contacto de la piel o las membranas mucosas con estas inflamaciones.
Luego de la infección inicial, la bacteria de la sífilis puede permanecer latente en el cuerpo durante décadas antes de activarse de nuevo. La sífilis temprana se puede curar, en ocasiones con una sola inyección de penicilina. Sin tratamiento, la sífilis puede dañar de forma grave el corazón, el cerebro y otros órganos, puede ser potencialmente mortal y puede transmitirse de la madre al feto.
Los bebés de las mujeres con sífilis pueden infectarse mediante la placenta o durante el parto. La mayoría de los recién nacidos con sífilis congénita no presentan síntomas, aunque en algunos casos se puede presentar una erupción cutánea en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Los síntomas posteriores pueden comprender sordera, deformidades en los dientes y la nariz en silla de montar (cuando colapsa el puente nasal).
La causa de la sífilis es una bacteria llamada Treponema pallidum. La ruta más frecuente de transmisión es a través del contacto con la llaga de una persona infectada durante la actividad sexual. La bacteria ingresa a tu cuerpo a través de pequeños cortes o abrasiones en la piel o las membranas mucosas. La sífilis es contagiosa durante su estadios primario y secundario, y a veces al principio del período de latencia.
La sífilis congénita precoz suele manifestarse durante los primeros 3 meses de vida.
El lactante puede presentar retraso de crecimiento y una secreción nasal típica mucopurulenta o sanguinolenta, que provoca estornudos. Unos pocos lactantes tienen meningitis, coroiditis, hidrocefalia o convulsiones; otros, discapacidad intelectual. Dentro de los primeros 8 meses de vida, la osteocondritis (condroepifisitis), en especial de los huesos largos y las costillas, puede causar seudoparálisis de los miembros con alteraciones radiológicas características.
El diagnóstico de la sífilis congénita temprana se suele sospechar en función de la serología materna, que se realiza de manera sistemática durante las primeras etapas del embarazo y, a menudo se repiten en el tercer trimestre y el parto. Los recién nacidos de madres con evidencias serológicas de sífilis deben ser sometidos a un examen completo, microscopia de campo oscuro o tinción de inmunofluorescencia de cualquier lesión cutánea o mucosa y una prueba serológica no treponémica cuantitativa (p. ej., reagina plasmática rápida [RPR], Venereal Disease Research Laboratory [VDRL]); no se utiliza sangre de cordón para las pruebas serológicas porque los resultados son menos sensibles y específicos. Deben a analizarse la placenta o el cordón umbilical mediante microscopia de campo oscuro o tinción con anticuerpos fluorescentes si se encuentran disponibles.
En los lactantes y los niños pequeños con signos clínicos de enfermedad o resultados sugestivos de las pruebas serológicas, también es preciso realizar una punción lumbar con análisis del LCR para recuento de células, VDRL y determinación de proteínas, hemograma completo con recuento de plaquetas, pruebas de funcionalidad hepática; radiografías de huesos largos y otras pruebas si están indicadas clínicamente (evaluación oftalmológica, radiografías de tórax, neuroimágenes y potencial evocado auditivo del tronco encefálico).
Penicilina G cristalina acuosa 50.000 unidades/kg IV cada 12 horas durante los primeros 7 días de vida y cada 8 horas de ahí en adelante, durante un total de 10 días, o penicilina G procaína 50.000 unidades/kg IM 1 vez al día, durante 10 días.
No hay vacuna contra la sífilis. Para prevenir el contagio de sífilis, sigue estas sugerencias:
-Abstinencia o monogamia. La única manera segura de evitar la sífilis es abstenerse de tener sexo. La siguiente mejor opción es tener sexo monogámico con una pareja que no esté infectada.
-Uso de preservativos de látex. El uso de preservativos puede reducir el riesgo de contraer sífilis, pero solo si el preservativo cubre las úlceras de la sífilis.
-Evitar las drogas de uso recreativo. El consumo excesivo de alcohol u otras drogas puede afectar tu buen juicio y llevarte a prácticas sexuales inseguras.
Análisis para detección de embarazo
Las personas se pueden infectar con sífilis y no saberlo. En vista de los efectos mortales que frecuentemente tiene la sífilis en el feto, los funcionarios de salud recomiendan que todas las mujeres embarazadas se realicen un análisis para detectar la enfermedad.
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