Las trompas de Eustaquio conectan los oídos medios con la parte de atrás de la garganta. Las trompas ayudan a que los oídos drenen líquido. También mantienen la presión del aire en los oídos al nivel adecuado.
Cuando usted traga o bosteza, las trompas se abren brevemente para permitir que entre aire a fin de que la presión en los oídos medios sea igual a la presión fuera de los oídos. A veces, la presión negativa o el líquido quedan atascados en el oído medio. La presión fuera del oído aumenta demasiado. Esto causa dolor de oído y, a veces, dificultades de audición.
La hinchazón producida por un resfriado, alergias o una infección de los senos paranasales puede evitar que las trompas de Eustaquio se abran. Esto provoca cambios de presión. Podría acumularse líquido en el oído medio. La presión y el líquido pueden causar dolor. Usted también puede tener dolor de oído provocado por los cambios en la presión mientras viaja en avión, conduce por las montañas o bucea. El líquido en el oído puede provocar una infección (otitis media aguda). Los niños pequeños tienen un alto riesgo de infecciones del oído debido a que las trompas de Eustaquio son más cortas y se obstruyen con más facilidad que las trompas de los niños mayores y los adultos.
Entre las complicaciones infecciosas enumeraremos, por brevedad, sólo a la mastoiditis, la petrositis, la laberintitis y las complicaciones endocraneales (abscesos encefálicos, tromboflebitis del seno sigmoideo), poco frecuentes por cierto. Sin embargo, es importante descartar una entidad clínica: el colesteatoma epidermoide, mucho más frecuente y que complica la evolución y pronóstico de la otitis crónica o trompas de Eustaquio obstruidas. Se trata de una masa quística central con prolongaciones; el epitelio escamoso que la recubre se denomina matriz y descansa sobre la mucosa del oído medio manteniéndola inflamada constantemente y formando tejido de granulación, en el interior de ésta. Además, suele haber queratina, detritos y pus. La necrosis ósea y articular ocurre por la presión progresiva del colesteatoma y también por el efecto osteolítico de enzimas específicas que se encuentran en alta concentración.
Para el diagnóstico de la otitis es habitualmente suficiente con la realización de una historia clínica y la exploración otoscópica.
La exploración otoscópica es la exploración más importante para el diagnóstico. Asimismo, la realización de una otoscopia neumática puede ser esencial para precisar y determinar la movilidad de la membrana timpánica.
Otra exploración habitual que se realiza es la timpanometría que ayuda en ocasiones a confirmar los hallazgos en la otoscopia u otoscopia neumática. Esta prueba permite objetivar el estado de la membrana timpánica y la movilidad de la cadena osicular.
A menudo, las trompas de Eustaquio obstruidas mejoran por sí solas. Es posible que pueda abrir las trompas obstruidas con un ejercicio sencillo. Cierre la boca, sujete la nariz y sople suavemente como si se estuviese sonando la nariz. Bostezar y mascar chicle también podrían ayudar. Usted podría oír o sentir un “chasquido” cuando las trompas se abren para hacer que la presión sea igual entre la parte interna y externa de los oídos.
Si usted no puede abrir las trompas, es posible que su médico le recomiende un medicamento para el dolor de venta libre. Si usted tiene alergias, su médico podría recetarle un medicamento esteroideo que se rocía dentro de la nariz. Los descongestionantes que toma por boca o que se rocía usted dentro de la nariz pueden servirle. Es posible que usted necesite antibióticos si tiene una infección del oído.
Una toallita tibia o una almohadilla térmica ajustada a baja temperatura puede ayudar con el dolor de oído. Coloque un paño entre la almohadilla térmica y la piel para no quemar la piel. No use una almohadilla térmica para los niños.
En algunos casos, las personas necesitan cirugía para una trompa de Eustaquio obstruida. El médico realiza un pequeño corte en el tímpano para drenar líquido y hacer que la presión sea la misma en la parte interior y exterior del oído. A veces, el médico colocará un pequeño tubo en el tímpano. El tubo se caerá con el tiempo.
Si usted tiene alergias, hable con su médico acerca de cómo tratarlas para que los senos paranasales se mantengan despejados y las trompas de Eustaquio se mantengan abiertas.
Cuando esté en un avión, usted puede mascar chicle, bostezar o beber líquidos durante el despegue y el aterrizaje. Pruebe con el ejercicio de soplar suavemente mientras mantiene la nariz cerrada.
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