Un accidente vascular es la interrupción del flujo sanguíneo
en cualquier parte del cerebro. Los accidentes vasculares se clasifican según
sus causas; pudiendo ser hemorrágicos, isquémicos o por otras causas.
Los accidentes vasculares agudos, no especificados como
hemorrágicos o isquémicos son principalmente una insuficiencia arterial
cerebral aguda, ocasionada por taponamiento o ruptura de una arteria cerebral.
Entre las causas relacionadas con un accidente vascular
encefálico agudo, no especificado como hemorrágico o isquémico, se encuentran:
Presencia de aterosclerosis coronaria.
Hipertensión arterial.
Diabetes.
Antecedentes familiares de accidentes vasculares.
Colesterol alto.
Edad avanzada.
Consumo excesivo de alcohol.
Consumo de drogas ilícitas como cocaína.
TEC (Traumatismo Encéfalo Craneano).
Falta de actividad física.
Fumar.
Uso de hormonas como píldoras anticonceptivas o tratamientos
hormonales.
Un accidente vascular puede ocasionar discapacidades
temporales o permanentes, dependiendo de la cantidad de tiempo que el cerebro
no reciba flujo sanguíneo y de qué parte se haya visto afectada. Entre las
posibles complicaciones que pueden darse se encuentran la posible parálisis o
pérdida del movimiento muscular, dificultad para hablar o tragar, pérdida de
memoria o dificultades de razonamiento, problemas emocionales, dolor,
entumecimiento u otras sensaciones extrañas en las partes del cuerpo y cambios
de temperatura.
Entre las posibles pruebas que se pueden realizar para
diagnosticar un accidente vascular agudo se encuentran:
Exploración física: Esta prueba consiste en la evaluación de
síntomas y de los antecedentes personales y familiares de enfermedades
cardíacas, accidentes isquémicos transitorios y accidentes vasculares. Asimismo,
se evaluará la presión arterial y usará un estetoscopio para escuchar el
corazón y para escuchar el sonido de un zumbido (soplo) sobre las arterias del
cuello, lo cual puede ser indicio de una aterosclerosis.
Análisis de sangre: En algunos casos puede ser necesario la
realización de varios análisis de sangre para determinar el nivel de azúcar en
la sangre, la rapidez de la formación de los coágulos, si existe una infección
o si las sustancias químicas sanguíneas críticas se encuentran desequilibradas.
Exploración por tomografía computarizada: : Es un procedimiento que usa rayos X para
obtener imágenes del cuerpo, pudiendo mostrar una hemorragia, un tumor, un
accidente cerebrovascular y otras enfermedades.
Angiografía cerebral: Mediante este procedimiento se busca
ver cómo fluye la sangre a través de las venas, a través del uso de un tinte
especial y rayos X para ver cómo fluye la sangre a través de las arterias del
cuello y del cerebro.
Resonancia magnética: este procedimiento usa poderosas ondas
de radio e imanes para crear una vista detallada del cerebro. De esta manera se
busca detectar el tejido cerebral dañado por un accidente vascular.
Ecografía carotídea: En esta prueba, las ondas sonoras crean
imágenes detalladas del interior de las arterias carótidas del cuello. Esta
prueba muestra la acumulación de depósitos de grasa (placas) y el flujo
sanguíneo en las arterias carótidas.
Ecocardiograma: Este procedimiento consiste en el uso de ondas
sonoras para crear imágenes detalladas del corazón. De esta manera se busca detectar
el origen de los coágulos los cuales pueden haber provocado el accidente
vascular al haberse desplazado desde el corazón hasta el cerebro.
Los tratamientos usados para un accidente vascular agudo
dependerán del tipo de accidente vascular ocurrido.
Accidente vascular agudo isquémico: Este tipo de accidente
vascular es el más frecuente e implica el bloqueo de una arteria. Su
tratamiento se centra en restaurar rápidamente el flujo sanguíneo al cerebro, y
entre los tratamientos a utilizar se encuentran:
Tratamiento de emergencia con medicamentos: Se basa en una administración
de medicamentos para disolver coágulos. Este tipo de tratamiento puede incluir
inyección intravenosa de activador tisular del plasminógeno, también llamado alteplasa,
el cual puede restaurar el flujo sanguíneo disolviendo el coágulo que provocó
el accidente vascular, ayudando a las personas que sufrieron accidentes
cerebrovasculares a recuperarse en su totalidad.
Procedimientos endovasculares de emergencia: En algunas
ocasiones los procedimientos se pueden llevar a cabo directamente dentro del
vaso sanguíneo bloqueado. Estos procedimientos dependerán de las
características del coágulo sanguíneo:
Medicamentos administrados directamente al cerebro: Mediante
la inserción de un tubo delgado y largo (catéter) a través de una arteria de la
ingle, se coloca en el cerebro para administrar el activador tisular del
plasminógeno directamente en la zona donde se está produciendo el accidente vascular.
Extracción del coágulo con un estent intravascular: Mediante
el uso de un catéter para manipular un dispositivo dentro del vaso sanguíneo
bloqueado en el cerebro, se busca atrapar y extraer el coágulo. Este
procedimiento suele usarse en aquellas personas con coágulos grandes que no
pueden disolverse completamente con el activador tisular del plasminógeno,
aunque por lo general este procedimiento suele combinarse con un activador
tisular del plasminógeno intravenoso.
Endarterectomía carotídea: Este procedimiento consiste en la
extracción de las placas de las arterias que se extienden a lo largo de cada
lado del cuello hasta el cerebro (arterias carótidas), mediante una incisión a
lo largo de la parte delantera del cuello.
Luego de esto la arteria es reparada usando puntos o con un parche hecho
con una vena o un material artificial (injerto).
Angioplastia y estents: este procedimiento consiste en
acceder a las arterias carótidas a través de una arteria en la ingle, para
luego dirigirse hacia las arterias carótidas del cuello. Seguidamente un globo
es inflado para expandir la arteria que está estrechada, pudiendo introducir
luego un estent para ayudar a mantener la arteria abierta.
Accidente vascular agudo hemorrágico
El tratamiento de un accidente vascular agudo hemorrágico se
centra en controlar el sangrado y la reducción de la presión en el cerebro.
Si el paciente toma warfarina (Coumadin, Jantoven) o
medicamentos antiagregantes plaquetarios como clopidogrel (Plavix) para
prevenir coágulos sanguíneos, podrán ser administrados medicamentos o
transfusiones de derivados sanguíneos para contrarrestar así los efectos de los
anticoagulantes. También se te podrán administrar medicamentos para reducir la
presión en el cerebro (presión intracraneal), disminuir la presión arterial, o
prevenir convulsiones o vasoespasmos.
Reparación quirúrgica de vasos sanguíneos: este
procedimiento consiste en la reparación de las anomalías en los vasos sanguíneos
asociadas a los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos. El médico puede
recomendar uno de los siguientes procedimientos después de un accidente
cerebrovascular, o en caso de que un aneurisma, una malformación arteriovenosa
u otro tipo de malformación vascular hubieran provocado el accidente
cerebrovascular hemorrágico:
Grapado quirúrgico: Este procedimiento consiste en la
colocación en la base del aneurisma de una pequeña pinza para detener el flujo
sanguíneo hacia este. Mediante la colocación de esta pinza se busca impedir que
el aneurisma estalle, y prevenir que un aneurisma que ha sufrido un sangrado
recientemente reciba sangre de nuevo.
Embolización con espirales (embolización endovascular). El
cirujano inserta un catéter en una arteria de la ingle y lo guía hacia el
cerebro usando imágenes por rayos X. Se guían pequeñas espirales desmontables
hacia dentro del aneurisma (embolización del aneurisma con espirales). Los
espirales llenan el aneurisma, lo que obstruye el flujo sanguíneo al mismo y
hace que la sangre coagule.
Extirpación quirúrgica de la malformación arteriovenosa: Es
una cirugía la cual consiste en la extirpación de una malformación
arteriovenosa más pequeña si se encuentra ubicada en una región accesible del
cerebro para eliminar el riesgo de rotura y disminuir el riesgo de accidente vascular.
Radiocirugía estereotáctica: Este procedimiento usa múltiples
haces de radiación altamente enfocados para la reparación de malformaciones
vasculares.
Recuperación y rehabilitación de accidentes vasculares: Un
accidente vascular puede dañar ciertas partes del cerebro y afectar funciones,
por lo cual luego de estos procedimientos, un tratamiento de rehabilitación para
ayudar a la recuperación de todas las funciones posibles, y poder volver a
tener una vida independiente, es una parte primordial del tratamiento.
Entre las medidas de prevención para un accidente vascular
encefálico agudo, no especificado como hemorrágico o isquémico, se encuentran:
Mantener el estrés bajo control.
Mantener controlada la presión arterial alta.
Mantener un peso adecuado.
Realizar ejercicio.
Reducir el consumo de colesterol y grasas saturadas.
Mantener la diabetes bajo control.
No fumar.
Consumir más frutas y vegetales.
No consumir drogas ilegales.
Consumir alcohol moderadamente o evitarlo.
En el caso de ya haber tenido un accidente vascular pueden
ser recomendados algunos medicamentos para disminuir los riesgos de sufrir un
nuevo accidente de tener otro. Algunos de los medicamentos recomendados pueden
ser medicamentos antiagregantes plaquetarios (como Aggrenox, dipidaramol o
clopidogrel) y anticoagulantes como la heparina y la warfarina (Coumadin,
Jantoven).
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