Las amígdalas son un órgano comprendido por dos almohadillas
ovaladas las cuales se encuentran en la parte posterior de la boca. Estas son
parte del sistema inmunitario del cuerpo que combate los gérmenes. Por otra parte,
los adenoides son unas glándulas formadas por tejido linfático, el cual está recubierto
de mucosa. Se encuentran ubicados en la vía respiratoria nasal y la parte
posterior de la garganta, y junto con las amígdalas son responsables de la
inmunidad.
La adenoiditis crónica es una inflamación crónica de la
amígdala faríngea o adenoides. Las adenoides se encuentran más desarrolladas en
los primeros años de vida del niño, ya que los niños aún se encuentran
desarrollando su sistema de inmunocompetencia, y cuando se llega a la
adolescencia los adenoides suelen reducirse. Por esta razón por lo general esta
afección ocurre en niños de entre 3 y 6 años.
Generalmente la causa de la adenoiditis es una infección
causada por un virus como el virus de Epstein-Barr o bacterias como
Streptococcus.
Entre las complicaciones de esta afección se encuentran la
posibilidad de desarrollar infecciones pulmonares como neumonía o bronquitis,
infecciones nasales repetidas e infecciones del oído medio como la otitis.
Diagnosticar la adenoiditis crónica muchas veces no suele
resultar sencillo ya que sus síntomas suelen confundirse con los de la rinitis
o rinosinusitis en el niño. Además, no siempre los adenoides muestran indicios
de cambios en su tamaño por infección, por lo cual existen ciertas pruebas las
cuales pueden ayudar a su diagnóstico:
Examen de la cavidad bucofaríngea: Mediante un examen físico
de la cavidad bucofaríngea se busca identificar indicios de mucosidad
retronasal, granulaciones y verificar si las amígdalas paulatinas se encuentran
igual de hiperatrofiadas que las adenoides.
Rinoscopia: Consiste en la examinación de la nariz mediante un instrumento llamado rinoscopio. Mediante la instalación en la fosa nasal, algunas gotas de una solución tenue vasoconstrictora, se busca observar el estado del tejido de la nasofaringe infantil.
Radiografía lateral de cavum: Consiste en una radiografía de
la nasofaringe para determinar la forma, tamaño y posición de las adenoides.
Generalmente en la mayoría de los casos el niño suele
recuperarse con un tratamiento que incluye antibióticos, y algunas veces, antipiréticos
para aliviar los síntomas. Sin embargo, cuando la adenoiditis es muy extensa
puede requerirse un procedimiento quirúrgico para la eliminación de las
adenoides (junto con las amígdalas en muchos casos) llamado adenoidectomía.
Este procedimiento se realiza bajo anestesia general. En él las
amígdalas son eliminadas a través de la boca, por lo que no hay necesidad de cortes o otros cortes o
incisiones.
Los virus que causan esta afección son contagiosos, por lo
cual mantener medidas de higiene como lavarse las manos y tener una higiene
bucal correcta pueden ayudar a su prevención.
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