La colecistitis es una afección la cual consiste en una
infamación de la vesícula (pequeño órgano ubicado en la zona derecha del
abdomen). La vesícula es un órgano que contiene líquido digestivo (bilis) el
cual es liberado al intestino delgado.
Esta afección suele producirse debido a cálculos biliares que
obstruyen el tubo que sale de la vesícula. Lo cual ocurre como consecuencia de
una acumulación de bilis que puede ocasionar inflamación. Además de esto la
colecistitis puede tener otras causas como problemas con el conducto biliar,
tumores, ciertas infecciones y enfermedades graves.
La colecistitis es una enfermedad que debe ser tratada
adecuadamente, ya que si no es tratada puede producir complicaciones graves,
las cuales a veces pueden ser de riesgo mortal como la rotura de la vesícula.
Las causas de la colecistitis se relacionan con:
Presencia de cálculos biliares.
Infecciones.
Problemas en los vasos sanguíneos.
Presencia de tumores.
Infecciones.
La colecistitis puede causar complicaciones graves como
posible desgarro de la vesícula, muerte del tejido de la vesícula e infecciones
en la vesícula.
Análisis de sangre: Mediante análisis de sangre como un
hemograma entre otras pruebas sanguíneas, se buscarán detectar signos de
problemas en la vesícula o de una infección.
Ecografía abdominal: Una ecografía abdominal es un examen
imagenológico, utilizado para ver los órganos internos en el abdomen y evaluar
su estado.
Ecografía endoscópica: Este procedimiento usa ondas de
sonido de alta frecuencia para obtener imágenes de la vesícula y las vías
biliares, a través de e un dispositivo llamado endoscopio el cual es un tubo
delgado y flexible.
Tomografía computarizada: Esta prueba consiste en el uso de
una técnica especial de rayos X que proporciona imágenes más detalladas que las
de una radiografía convencional. Se usa para ver con más detalles signos de
cálculos en las vías biliares y la vesícula o de colecistitis.
Gammagrafía hepatobiliar con ácido iminodiacético: Esta
prueba permite conocer el recorrido de la bilis en el cuerpo, permitiendo
detectar obstrucciones. Para la realización de este procedimiento se inyecta un
tinte radioactivo en el cuerpo el cual se une a las células que producen bilis,
logrando hacerla visible durante su recorrido por las vías biliares.
Generalmente el tratamiento de la colecistitis comprende la
hospitalización para lograr controlar la inflamación de la vesícula. Y, en
algunos casos una intervención quirúrgica puede ser necesaria.
Entre los tratamientos que pueden ser utilizados se
encuentran:
Las medidas para prevenir la colecistitis se relacionan con
la prevención de los cálculos biliares. Por ello entre las medidas que pueden
seguirse para disminuir los riesgos de padecer esta afección se encuentran:
Mantener un peso adecuado.
Si se necesita bajar de peso, hacerlo de forma paulatina.
Seguir una dieta saludable con mayor consumo de frutas,
vegetales y cereales integrales, disminuyendo los amientos con alto contenido
de grasa.
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