Una lesión de la médula espinal (daño en alguna parte de la médula espinal o en los nervios del extremo del conducto vertebral, conocidos como «cola de caballo») a menudo causa cambios permanentes en la fortaleza, la sensibilidad y otras funciones corporales debajo del sitio de la lesión.
Si has sufrido recientemente una lesión de la médula espinal, podría parecerte que ha afectado todos los aspectos de la vida. Es posible que sientas los efectos de la lesión a nivel mental, emocional y social.
Muchos científicos son optimistas en cuanto a que los avances en investigación algún día harán que sea posible la reparación de las lesiones de la médula espinal. En todo el mundo hay estudios de investigación en curso. Mientras tanto, los tratamientos y la rehabilitación les permiten a muchas personas que padecen lesiones de la médula espinal llevar una vida productiva e independiente.
Las causas más frecuentes de lesiones de médula espinal en los Estados Unidos son las siguientes:
Al principio, los cambios en la manera en que funciona el cuerpo pueden ser abrumadores. Sin embargo, el equipo de rehabilitación te ayudará a que desarrolles las herramientas que necesitas para tratar los cambios que causó la lesión de la médula espinal. Además, te recomendará equipos y recursos para mejorar la calidad de vida y tener mayor independencia. Algunas de las áreas afectadas son:
Control de la vejiga. La vejiga continuará almacenando la orina que proviene de los riñones. Sin embargo, no podrás controlar la vejiga con el cerebro tan bien porque el portador del mensaje (la médula espinal) está lesionado.
Los cambios en el control de la vejiga aumentan el riesgo de padecer infecciones urinarias, y también pueden provocar infecciones renales y cálculos en los riñones o en la vejiga. Durante rehabilitación, aprenderás nuevas técnicas que te ayudarán a vaciar la vejiga.
Sensaciones de la piel. Es posible que hayas perdido algunas o todas las sensaciones de la piel debajo del nivel neurológico de la lesión. Por lo tanto, la piel no puede enviar mensajes al cerebro cuando se ha lesionado con ciertas cosas tales como presión, calor o frío prolongados.
Esto puede hacerte más vulnerable a las úlceras de decúbito, pero el cambio de las posiciones con frecuencia, con ayuda, si es necesario, te ayudará a prevenir estas úlceras. Durante la rehabilitación, aprenderás a cuidar la piel correctamente, lo que te ayudará a evitar estos problemas.
Control del aparato circulatorio. Una lesión de la médula espinal puede causarte problemas en el aparato circulatorio, desde presión arterial baja cuando te pones de pie (hipotensión postural) hasta hinchazón de las extremidades. Estos cambios en la circulación también pueden aumentar el riesgo de sufrir coágulos sanguíneos, como una trombosis venosa profunda o un émbolo pulmonar.
Otro problema con el control del aparato circulatorio es un aumento en la presión arterial (hiperreflexia autónoma) que puede poner en riesgo la vida. Si estos problemas te afectan, el equipo de rehabilitación te enseñará cómo tratarlos.
Aparato respiratorio. La lesión puede hacer que te sea más difícil respirar y toser si tienes afectados los músculos del abdomen y del pecho, tales como el diafragma y los músculos de la pared torácica y del abdomen.
El nivel neurológico de la lesión determinará qué clase de problemas respiratorios puedes tener. Si tienes una lesión de la médula espinal a la altura del cuello o el tórax, puedes correr un mayor riesgo de tener neumonía u otros problemas pulmonares. Los medicamentos y la terapia pueden ayudar a prevenir y tratar estos problemas.
Buen estado físico y atención médica preventiva. El adelgazamiento y la atrofia muscular son frecuentes después de una lesión de la médula espinal. La movilidad limitada puede dar lugar a una forma de vida más sedentaria y ponerte en riesgo de sufrir obesidad, enfermedad cardiovascular y diabetes.
Un dietista puede ayudarte a que comas una dieta nutritiva para que mantengas un peso adecuado. Un fisioterapeuta y un terapeuta ocupacional pueden ayudarte a elaborar un programa de buen estado físico y de ejercicios.
En la sala de urgencias, es posible que el médico pueda descartar una lesión de la médula espinal a través de una exploración e inspección minuciosa, un análisis para comprobar la función sensorial y el movimiento, y algunas preguntas sobre el accidente.
Sin embargo, si la persona lesionada se queja del dolor de cuello, no está completamente consciente o presenta signos evidentes de debilidad o lesión neurológica, es posible que deban hacerse pruebas de diagnóstico de urgencia.
Algunas de estas pruebas son las siguientes:
Unos días después de la lesión, cuando la hinchazón haya disminuido un poco, el médico hará un examen neurológico más exhaustivo para determinar el nivel y la amplitud de la lesión. Esto implica evaluar la fuerza de los músculos y la capacidad para sentir un toque suave y un pinchazo.
Lamentablemente, no hay manera de revertir el daño a la médula espinal. Pero los investigadores trabajan continuamente en tratamientos nuevos, que comprenden prótesis y medicamentos capaces de promover la regeneración de las neuronas o de mejorar la actividad de los nervios que no se dañaron después de una lesión de la médula espinal.
Mientras tanto, el tratamiento de las lesiones de la médula espinal se centra en la prevención de más lesiones y en el fortalecimiento de las personas con lesión de la médula espinal para que puedan volver a tener a una vida activa y productiva.
Acciones de urgencia
La atención médica urgente es fundamental para minimizar los efectos de cualquier traumatismo en la cabeza o el cuello. Por lo tanto, el tratamiento de una lesión de la médula espinal muchas veces comienza en el lugar del accidente.
Por lo general, el personal de urgencia inmoviliza la columna vertebral de la manera más cuidadosa y rápida posible con un collarín rígido para el cuello y una camilla rígida, que usará para trasladarte al hospital.
Etapas tempranas (agudas) del tratamiento
En la sala de urgencias, los médicos se concentran en lo siguiente:
Mantener tu capacidad para respirar
Prevenir el choque
Inmovilizar tu cuello para prevenir más daños en la médula espinal
Evitar posibles complicaciones, como la retención de heces u orina, dificultades respiratorias o cardiovasculares y la formación de coágulos sanguíneos en las venas profundas de las extremidades
Si tienes una lesión de la médula espinal, usualmente, te llevarán a la unidad de cuidados intensivos para que recibas tratamiento. Hasta pueden transferirte a un centro regional de lesiones de la columna vertebral que tenga un equipo de neurocirujanos, cirujanos ortopédicos, especialistas en medicina de la médula espinal, psicólogos, personal de enfermería, terapeutas y asistentes sociales con pericia en lesiones de la médula espinal.
Medicamentos. La metilprednisolona intravenosa (A-Methapred, Solu-Medrol) ha sido utilizada como una opción de tratamiento para una lesión aguda de la médula espinal. Sin embargo, investigaciones recientes demostraron que los posibles efectos secundarios (como coágulos de sangre y neumonía) del uso de este medicamento contrarrestan los beneficios. Debido a esto, ya no se recomienda el uso rutinario de la metilprednisolona después de una lesión en la médula espinal.
Inmovilización. Puedes necesitar tracción para estabilizar la columna vertebral, alinearla de manera correcta o ambas cosas. En algunos casos, un collarín rígido puede servir. Una cama especial también puede ayudar a inmovilizar el cuerpo.
Cirugía. A menudo, la cirugía es necesaria para extirpar fragmentos de huesos, objetos extraños, hernias de disco o vértebras fracturadas que puedan estar comprimiendo la columna vertebral. La cirugía también puede ser necesaria para estabilizar la columna vertebral a fin de prevenir futuros dolores o deformidades.
Tratamientos experimentales. Los científicos intentan encontrar maneras de detener la muerte celular, controlar la inflamación y promover la regeneración de los nervios. Por ejemplo, los médicos pueden disminuir la temperatura corporal de forma considerable (una afección conocida como «hipotermia») durante 24 a 48 horas para ayudar a prevenir la inflamación perjudicial. Consulta con tu médico acerca de la disponibilidad de estos tratamientos.
Si sigues estos consejos, puedes reducir el riesgo de una lesión en la médula espinal:
Conduce de manera segura. Los accidentes automovilísticos son una de las causas más frecuentes de lesiones en la médula espinal. Cada vez que conduzcas o viajes en automóvil, usa el cinturón de seguridad.
Asegúrate de que tus hijos usen el cinturón de seguridad o usa un asiento de seguridad para niños que sea adecuado para su edad y peso. Para protegerlos de las lesiones de los airbags, los niños menores de 12 años deben viajar siempre en el asiento trasero.
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