Las glándulas parótidas son un tipo de glándulas salivales ubicadas a los lados de la cara, y delante de los oídos. Estas glándulas son la de mayor tamaño dentro de todas las glándulas salivales y tienen la función de producir saliva para ayudar a masticar y digerir los alimentos.
Los tumores en la glándula parótida son el tipo de cáncer más común dentro de los tumores que afectan a las glándulas salivales. Generalmente este tipo de tumores representan un aproximado del 85% de los tumores de las glándulas salivales. Y aunque la mayoría de tumores que se presentan en las parótidas son del tipo benigno, un 25% se presentan como tumores malignos.
La presencia de este tipo de cáncer está relacionada con los síntomas de la presencia de una masa o hinchazón la cual puede ser o no dolorosa en la zona. Y en el caso de ser maligno puede afectar los nervios faciales ocasionando cosquilleo, dolor, ardor y entumecimiento del rostro.
Las causas del cáncer en las glándulas parótidas no están del todo claros, aunque este tipo de tumores representan solo un 10% de los tumores de cabeza y cuelo, aunque se sabe que tiene relación con una alteración del ADN y el crecimiento descontrolado de las células.
Sin embargo existen ciertos factores de riesgo que pueden influir en padecer este tipo de cáncer:
Este tipo de tumores no suelen ser muy frecuentes, y suelen ser tratables. Sin embargo cuando no se realiza su detección a tiempo puede convertirse en un tumor maligno incurable.
Para este tipo de tumores existen una serie de pruebas las cuales pueden ayudar a detectarlos:
Exploración física de mandíbula garganta y cuello.
Recolección de una muestra de tejido para análisis (biopsia).
Pruebas de diagnóstico a través de imágenes obtenidas mediante una resonancia magnética o una tomografía computarizada.
En el caso de los tumores de las glándulas parótidas dependen del estado del cáncer y su extensión, al igual que de salud general de cada persona. Entre los diversos tratamientos que existen para este tipo de cáncer se encuentran:
Radioterapia: A través de la radioterapia la cual usa haces de energía sumamente potentes como rayos X y protones para destruir las células cancerosas, aunque nuevos tratamientos de radiación utilizan neutrones lo cual resulta más efectivo. Suele utilizarse luego de la intervención quirúrgica para destruir cualquier célula cancerosa que pudiera haber quedado y en el caso de que el tumor presente demasiadas complicaciones para su cirugía puede combinarse con la quimioterapia.
Quimioterapia: Este tipo de tratamiento utiliza medicamentos para combatir las células cancerosas. Y en algunas ocasiones puede usarse de manera combinada con la radioterapia.
Atención complementaria (cuidados paliativos): Este tratamiento se encarga de ayudar a brindar alivio del dolor y de otros síntomas graves de la enfermedad. Los expertos de cuidados paliativos suelen trabajar conjuntamente con la familia de la persona afectada y otros médicos para apoyar durante el tiempo que se realicen otros tratamientos.
Para este tipo de cáncer es recomendable su detección a tiempo ya que esto evita mayores complicaciones. Sin embargo si se es diagnosticado con este tipo de cáncer el apoyo de familiares y amigos influye en su recuperación, al igual que mantener una higiene bucl constante y adecuada es necesaria durante todo el proceso de tratamiento.
Correo ocupado
Correo aceptado
Al registrarte, estarás aceptando nuestros Términos y Condiciones.