La Toxoplasmosis es una infección causada por el parásito Toxoplasma gondii. La prueba de
Anti-Toxoplasma detecta y mide en sangre los anticuerpos que el sistema inmunitario produce en respuesta a la infección, o detecta el material genético (ADN) del parásito en la sangre. La prueba se realiza para detectar y diagnosticar una infección reciente o antigua.
Toxoplasma IgM.
No requiere ayuno, se recomienda no haber realizado comidas fuertes o alimentos altos en grasa en las últimas horas antes de tomar la muestra.
Diagnóstico de toxoplasmosis congénita y adquirida.
Toxoplasmosis es causada por el parásito Toxoplasma gondii. Aproximandamente el 23% de la población porta al parásito pero no presenta problemas a menos que se de un inmunocompromiso. La transmisión de embarazadas al feto puede causar enfermedad grave. Un título alto de IgG e IgM indican una posible infección en los tres meses previos. Un nivel alto de IgG con un nivel bajo-medio de IgM indica una infección en los pasados 3-6 meses.
<0.9 NO REACTIVO - No se detectan anticuerpos IgM anti-Toxoplasma
>0.9, ?1.1 INDETERMINADO - Repetir en 2- 4 semanas
>1.1 REACTIVO - Se detectan anticuerpos IgM anti-Toxoplasma
Para el análisis de la muestra de sangre se aplica la metodología de inmunoquimiolumiscencia. Es un tipo de inmunoanálisis que consiste en medir sustancias que habitualmente están presentes en nuestro organismo a concentraciones que no se pueden medir con precisión mediante otros análisis más simples. La inmunoquimioluminiscencia utiliza como marcador una sustancia quimioluminiscente, es decir, una sustancia que produce luz cuando es excitada por la energía química. Las emisiones de luz de la sustancia marcada se miden con un detector de luz.