La calorimetría indirecta es un examen médico no invasivo el cual permite medir con exactitud el gasto calórico en reposo de una persona, con el fin de conocer si el paciente posee un metabolismo lento o acelerado, lo que influye directamente con el tratamiento nutricional que la persona puede necesitar.
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Para la realización de este examen se debe de asistir sin haber ingerido alimento en un período de doce horas.
Además de esto, no se deberá tomar ninguna bebida alcohólica en las horas previas a la prueba, ni realizar ningún ejercicio físico que resulte exhaustivo, intentando minimizar cualquier tipo de actividad física.
La calorimetría indirecta permite calcular el gasto energético en reposo de una persona, con el fin de determinar el estado metabólico; si este se encuentra en un rango normal, acrecentado o reducido.
Este examen se suele aplicar en casos de sobrepeso, obesidad y obesidad mórbida.
La calorimetría indirecta permite determinar el gasto calórico de una persona en reposo. Mediante esto se busca calcular las necesidades energéticas que puede requerir una persona, con el fin de implementar esta información en un tratamiento dietético adecuado a características específicas.
Rango sujeto a criterio de evaluación de la clínica o del médico tratante.
Para la realización de este examen el paciente deberá tumbarse en una camilla en posición horizontal y respirar con normalidad. Tras esto, se colocará una mascarilla sobre el rostro, la cual estará conectada a un tubo a través del cual pasa la respiración, para ingresar a una máquina que procesará esta información y arrojará unos resultados.
Esta prueba dura alrededor de unos doce minutos durante los cuales la persona debe estará estar completamente tranquila.