Es un examen que consiste en una exploración de nervios periféricos que estudia la amplitud del potencial de acción de la actividad eléctrica del cerebro. Estos potenciales son proporcionales al número de fibras musculares que se contraen, lo cual se correlaciona con el número de neuronas sanas o lesionadas.
EEG.
Se aconseja asistir duchado a la prueba.
Se recomienda no ponerse cremas hidratantes.
No se requiere el ayuno.
En caso de estar tomando algún tipo de medicamento debe informar a su médico.
Este estudio permite medir la velocidad de propagación de estímulos eléctricos, permitiendo determinar o medir la velocidad de conducción en los nervios periféricos.
Permite diagnosticar: convulsiones y epilepsia, cambios anormales en la química corporal que afectan el cerebro, enfermedades cerebrales como el mal de Alzheimer, episodios de desmayos o períodos de pérdida de memoria que no se pueden explicar de otro modo, traumatismos craneales, infecciones, tumores.
Además, permite evaluar problemas con el sueño (trastornos del sueño), monitorear el cerebro durante una cirugía cerebral o en caso de muerte cerebral.
Es un examen que permite evaluar y diagnosticar cualquier posible anormalidad relacionada con los impulsos de actividad eléctrica del cerebro.
Rango sujeto a evaluación de la clínica o del médico tratante.
El examen lo realiza un técnico especialista en electroencefalografías en un consultorio médico, en un hospital o en un laboratorio.
Usted se acostará boca arriba sobre una cama o en una silla reclinable.
A usted se le colocarán discos metálicos planos, llamados electrodos, en todo el cuero cabelludo, que se sostendrán en su lugar con una pasta adhesiva. Los electrodos van conectados por medio de cables a una grabadora. La máquina convierte las señales eléctricas en patrones que se pueden observar en un monitor o dibujar en papel. Estos patrones lucen como líneas ondeadas.
Es necesario que usted permanezca inmóvil y con los ojos cerrados durante el examen, debido a que el movimiento puede cambiar los resultados. Le pueden solicitar que haga ciertas cosas durante el examen, como respirar profunda y rápidamente durante algunos minutos o mirar hacia una luz muy brillante y centellante.
Puede que se le pida que se duerma durante este examen.
En caso de que se necesite monitorear la actividad cerebral durante un período largo, se ordenará un EEG ambulatorio. Además de los electrodos, usted usará o portará una grabadora especial por hasta 3 días. Usted podrá ocuparse de su rutina normal a medida que se esté registrando el EEG. O su médico puede pedirle que se quede durante la noche en una unidad de monitoreo de EEG especial en donde su actividad cerebral será monitoreada de forma continua.