La angiografía con fluoresceína es un examen ocular el cual utiliza un tinte y una cámara especial para estudiar el flujo sanguíneo de los segmentos vasculares del ojo.
Esta prueba es realizada con ayuda de un aparato que registra imágenes de la retina (angiógrafo ocular), el cual está preparado para lanzar un flash específico y registrar, en forma de fotografías o de vídeo; el paso del contraste por todos los sistemas vasculares del segmento posterior del ojo.
Fotografía de la retina.
Angiografía del ojo.
Retinopatía – fluoresceína.
Debe llevar un acompañante, ya que necesitará que alguien lo lleve a casa debido a que su visión puede ser borrosa hasta por doce horas después del examen.
Debe informar al médico acerca de cualquier alergia que tenga, particularmente reacciones al yodo.
Debe informar a su médico qué medicamentos se encuentra tomando, ya que algunas medicinas pueden afectar los resultados del examen. El médico le indicará cuáles medicamentos debe suspender.
Antes de la prueba deberá firmar una autorización. Además, debe quitarse los lentes de contacto antes del examen.
En caso de que esté embarazada o sospeche de su existencia, deberá informa a su médico.
Es una prueba diagnóstica oftalmológica que se utiliza para detectar enfermedades en la parte posterior del ojo (retina y coroides).
Este examen permite obtener información sobre patologías que puedan afectar la circulación de la retina como la retinopatía diabética, las trombosis venosas y la degeneración macular asociada a la edad húmeda (DMAE).
Este examen se hace para ver si hay circulación adecuada en los vasos sanguíneos en las dos capas que se encuentran en la parte posterior del ojo (la retina y la coroides).
También se puede usar para diagnosticar problemas en el ojo o para determinar qué tan bien están funcionando ciertos tratamientos para los ojos.
Rango sujeto a evaluación de la clínica o del médico tratante.
Se le administrarán gotas oculares para dilatar su pupila. Deberá colocar la barbilla sobre un apoya-mentón y la frente contra una barra de soporte para mantener la cabeza quieta durante el examen.
El médico tomará fotografías del interior del ojo. Luego de tomar el primer grupo de imágenes, se inyectará un tinte llamado fluoresceína, dentro de la vena. Por lo general, este tinte se inyecta en la parte interior del codo. Tras esto un dispositivo similar a una cámara (angiógrafo ocular) toma fotografías a medida que el tinte va pasando a lo largo de los vasos sanguíneos en la parte posterior del ojo.
Cuando se inyecta el medio de contraste, se pueden experimentar náuseas leves y una sensación de calor en el cuerpo. Sin embargo, estos síntomas suelen desaparecer con rapidez.
Puede ser posible que el medio de contraste cause que su orina sea más oscura; quizá de un tono naranja, durante uno o dos días después del examen.