La prueba de la mesa basculante es un estudio utilizado para determinar el origen de desvanecimientos, desmayos y síncopes, y comprueba si el corazón es capaz de responder a cambios de tensión y de gravedad correctamente.
Tilt test.
El paciente no debe comer durante las cuatro horas previas a la prueba.
En caso de estar tomando algún tipo de medicamento informe a su médico y este le dirá cuáles puede mantener, o si es necesario suspender alguno.
Examen indicado cuando se desee poner a prueba al corazón y al sistema vascular porque en caso de sospecha de enfermedades asociadas con su alteración. Suele realizarse cuando se presente el síntoma principal de estas patologías como lo es el desmayo o sensación de desvanecimiento.
Algunas de las enfermedades en las que está indicado esté estudio son:
Bradicardias y bloqueos eléctricos.
Síncope vasovagal.
Angina de pecho.
Alteraciones neurológicas.
Es una prueba recomendada en caso de que se presenten síntomas que se sospechen asociados a enfermedades del corazón y vasculares como lo son los desmayos o sensación de desvanecimiento. Permite poner a prueba el sistema cardiovascular y comprobar si es capaz de responder correctamente a cambios en la gravedad, la tensión arterial, o el ritmo cardíaco.
Primeramente, el médico valorará si puede ser útil realizar la prueba de la mesa basculante. En muchos casos de desmayo no hará falta realizarla, porque la herramienta más idónea para conseguir un diagnóstico correcto es la entrevista clínica entre el paciente y el médico. Los síntomas que se manifiestan antes del desmayo y las características del mismo pueden orientar el manejo terapéutico perfectamente. Cuando se desea estudiar el corazón por una sospecha fundada de alteraciones cardíacas se realizará la prueba de la mesa basculante.
Le citarán un día específico para la prueba y le explicarán las medidas básicas que debes saber para someterte a la misma.
Cuando llegue le darán un pijama para que esté más cómodo, y le pedirán que se tumbes en una especie de camilla o mesa en posición horizontal y boca arriba. Le colocarán una serie de sensores en la piel del tórax, brazos y piernas; es el electrocardiograma. También le darán un pequeño pinchazo en uno de los codos para colocarle una vía intravenosa, y en el otro brazo le colocarán el manguito del tensiómetro. Luego de esto comprobarán que todos los instrumentos funcionan y captan correctamente las medidas a estudiar. Antes de iniciar la prueba le rodearán con unos cinturones para que esté atado a la camilla para que usted no se caiga de la camilla.
La primera parte de la prueba se realiza sin fármacos. Consiste en inclinar la mesa 30º, con la cabeza ligeramente más elevada que los pies. Le mantendrán por cinco minutos en esta posición y luego le inclinarán aún más la mesa hasta los 60º. En esa posición estarás 45 minutos. Si tienes algún síntoma durante ese tiempo (mareo, náuseas, visión borrosa, etcétera) debes comunicarlo. Si en ese tiempo se visualizan alteraciones en el electrocardiograma o en la tensión arterial la prueba finalizará y no será necesario pasar a la siguiente fase.
Al inicio de la segunda parte de la prueba le será inyectado a través de la vía intravenosa un fármaco similar a la adrenalina natural de tu cuerpo. La mesa se inclinará de nuevo 60º y permanecerá de esta manera durante quince minutos. Puede notar que el ritmo cardíaco se acelera y que tienes palpitaciones en el pecho, pero esto puede ser normal. Sin embargo, si presenta algún otro síntoma debes comunicarlo, y si hay alguna alteración en tus constantes cardiovasculares la prueba finalizará.
Tras esta segunda parte, la prueba habrá finalizado y podrá cambiarse de ropa, recoger sus cosas y marcharte a casa. Días después tendrá una cita con el cardiólogo, para interpretar y consultar los resultados de la prueba.