El tricograma capilar es una prueba que permite estudiar las características de una muestra de cabello con el fin de diagnosticar la alopecia y otras patologías asociadas, así como controlar la efectividad del tratamiento.
Tricograma.
No se requiere ningún tipo de preparación previa.
El tricograma capilar es una prueba semi-invasiva indicada en el estudio del cabello para diagnosticar enfermedades asociadas. Algunas patologías en las cuales está indicado este estudio son:
Alopecia androgénica.
Alopecia areata.
Alteraciones genéticas como monilethrix, la tricorrexis invaginata, la triconodosis, el “cabello burbuja”, el “cabello impeinable”, etcétera.
Efluvio telógeno.
Efluvio en anágeno.
Tricotilomanía.
Pediculosis.
El tricograma capilar es una prueba que permite el estudio de diferentes partes del cabello con el fin de diagnosticar distintos tipos de alopecia.
: Los resultados del tricograma capilar incluirán una descripción del estudio del cabello recogido. La descripción se dividirá en las partes del cabello (bulbo, tallo y extremo distal) y suele ser breve. Se debe tener en cuenta en los resultados en determinar si las alteraciones ocurren de forma similar en todos los pelos recogidos, debido a que, si suceden solamente de forma aislada en uno, entonces no tiene mucho valor.
Algunos resultados posibles que pueden mostrarse son:
Características del bulbo, raíz o extremo proximal:
Fase anágena: la raíz mantiene un color intenso, tiene forma rectangular y una angulación leve.
Fase telógena: la raíz tiene forma de porra y no tiene angulaciones, ha perdido casi todo el color. Lo normal es encontrar menos del 20% de este tipo de cabello.
Bulbo distrófico: se aprecian raíces anchas y con una angulación importante. Se encuentran en la alopecia androgénica.
Características del tallo:
Uniformidad: el tallo debe tener la misma anchura en toda su longitud. Además, debe presentar una densidad también uniforme, sin cambios de coloración. En la alopecia areata el tallo presentará estrecheces puntuales, hasta llegar a romperse, y en las alteraciones genéticas el cabello puede adoptar formas muy curiosas que impiden su crecimiento.
Signos de agresión externa: las paredes del tallo deben ser lisas, sin grandes roturas de la cutícula. El tricograma permite observar defectos groseros, pero para los más sutiles se necesita un estudio con microscopio electrónico. Los peinados y la exposición solar son las principales causas de daño de la cutícula.
Depósito de sustancias externas: productos cosméticos, descamación en enfermedades inflamatorias (psoriasis, dermatitis seborreica, liquen plano pilar, etcétera) o parásitos (liendres) pueden mostrarse en un tricograma.
Extremo distal o punta es la parte más sencilla de estudiar, pero también puede aportar información útil. Lo normal es que la punta tenga un aspecto afilado, como una lanza, pero muchas veces el cabello estará cortado por el peluquero, con lo que se verá un final recto y limpio. Si el cabello es frágil el extremo distal tendrá forma de pincel deshilachado (sucede en la alopecia areata y otras alteraciones genéticas).
En primer lugar, el dermatólogo le realizará una serie de preguntas sobre su principal problema capilar. Tras estas preguntas y avaluar el estado del cuero capilar, le planteará a usted la realización del tricrograma capilar.
Iniciando el estudio se recogerán muestras de la zona superior y central del cuero cabelludo (área interparietal). En caso de que se necesite una segunda muestra se escogerán las zonas laterales cercanas a la oreja (área temporal), o el área occipital. Si se trata de una alopecia con una pérdida de cabello bien localizada se tomará cabello de la zona inmediatamente más cercana a ella.
Para tomar la muestra de cabello se aislará un mechón con unos veinte pelos que se atraparán desde la base con una pinza de metal protegida con una funda de goma para no dañar el tallo. Luego de esto se realizará una tracción firme y continua para arrancar el cabello desde la raíz, evitando así que se rasgue el tallo o se corte antes de la raíz. Esta parte quizá puede resultarle molesta, ya que se arrancarán varios pelos al mismo tiempo. Si el estudio no requiere observar la raíz se puede cortar el cabello y estudiar solo el tallo junto con el extremo distal.
El cabello recogido se coloca en una lámina transparente. Se puede tapar con otra lámina transparente o una cinta adhesiva, o poner un aceite que permita fijar el pelo y procurar que no se mueva. Tras esto la muestra será analizada bajo el microscopio estudiando la forma, tamaño y la calidad del bulbo piloso; el grosor, la integridad y la forma del tallo; y el aspecto de la finalización del extremo distal.
Tras la prueba no requerirá cuidados especiales de la zona arrancada; es muy raro que se note después de tomar la muestra, debido a que veinte pelos son muy pocos comparados con el conjunto del cabello.