El estrés está provocando que muchos niños en edad escolar sufran dolores de cabeza. Diversos estudios afirman que el acelerado ritmo de vida impuesto en muchos países también está afectando a los más pequeños.
De acuerdo al médico español Javier Miranda citado por el diario ABC.es, el cortisol es la hormona responsable de activar nuestro centro de alarma y atención, desencadena una reacción ante posibles peligros, pero el problema del estrés propiamente valorado como enfermedad surge cuando estos niveles de cortisol permanecen en auge durante más tiempo del que dura esa actividad.
Esto puede derivar en cefaleas tensionales, también denominadas psicógenas, que es un trastorno frecuente y un síntoma muy común en pediatría. El estrés favorece un exceso de tensión en los músculos de la cabeza o sus alrededores.
Durante la etapa escolar, más del 75 % de los niños sufre algún episodio de este tipo. Según el doctor Miranda, los datos clínicos y la exploración física del niño ayudan a distinguir entre episodios de cefalea primaria y secundaria.
Las cefaleas primarias son una de las principales causas de enfermedad crónica pediátrica, y en este tipo el dolor de cabeza es el único o principal síntoma de la enfermedad, es decir, no hay datos que indiquen que el dolor sea provocado por otra enfermedad.
A este grupo pertenecen la gran mayoría de los dolores de cabeza, entre ellos la cefalea de tensión. En cambio, en las secundarias, que son muy poco frecuentes, el dolor de cabeza es un síntoma de otra enfermedad como una infección, una sinusitis, una meningitis, un tumor o una hemorragia cerebral.
Según el pediatra de Vithas, los factores desencadenantes suelen ser psicógenos: situaciones escolares, problemas sociales, estrés familiar. Aunque el neuropediatra generalmente aborda el diagnóstico con la exploración física y la anamnesis, es decir con el conjunto de datos que se recogen en la historia clínica de un paciente con un objetivo diagnóstico, es habitual la realización de exploraciones complementarias dada la enorme ansiedad que genera en los padres la frecuencia de los episodios.
El doctor Miranda recomienda realizar ejercicios de estiramientos musculares, hacer deporte, como natación, correr o caminar por espacios naturales, realizar ejercicios de relajación, no acostarse recién cenado, no utilizar móvil u ordenador tres horas antes de acostarse.