Desayunar frecuentemente con los padres puede promover una imagen corporal positiva en niños y adolescentes, aseguró el estudio Desayunar y comer en familia en la adolescencia: el papel de la imagen corporal elaborado por la Universidad de Missouri (EE.UU.), cuyos resultados se publicaron en Social Work in Public Health.
Este estudio forma parte del Centro de Investigación y Política de Imagen Corporal, un centro interdisciplinar de investigación con base en la Universidad MU de Ciencias Ambientales Humanas creado para mejorar la imagen corporal, la salud y el bienestar de las personas.
Los investigadores de este proyecto tomaron como muestra a más de 12.000 estudiantes de 300 colegios de los 50 Estados del país y Whashington D.C. En este contexto, han analizado sus comportamientos alimentarios y la frecuencia en la que estos comen con su familia.
Las conductas saludables en adolescentes, como el hecho de desayunar todos los días o las comidas familiares, pueden tener efectos a largo plazo en la adultez de cada individuo, explicó Virginia Ramseyer Winter, profesora del Colegio de Trabajo Social y directora del centro MU de Investigación y Política de Imagen Corporal.
La experta aseguró que actualmente la apariencia física de los adolescentes se encuentra presionada por las redes sociales y destacó que tener hábitos de comida saludables puede conllevar un impacto significativo en su bienestar.
Con los datos obtenidos, los investigadores observaron que desayunar durante una semana conlleva una imagen corporal positiva y que los chicos desayunan más que las chicas. De todas las personas que han participado como muestra en el proyecto, la mitad aseguró desayunar 5 días a la semana y un 30 por ciento menos de 5 días. Por el contrario, un 17 por ciento aseguró no hacerlo nunca.
Según profesora Winter, los resultados de este estudio muestran la existencia de una relación positiva entre cómo la comida puede asociarse con la imagen del cuerpo. En este proyecto también colaboraron Aubrey Jones, estudiante de doctorado en la Universidad de Tennessee (EE.UU.), y Elizabeth O`Neill, profesora de la Universidad de Washburn.