Con total éxito se llevó a cabo la intervención quirúrgica, en la Universidad de Hopkins (Baltimore, EE.UU) donde una mujer de 35 años diagnosticada con VIH, donó un riñón a un paciente con el mismo virus.
La paciente identificada como Nina Martínez originaria de Atlanta afirmó a la prensa que con esta acción, deja un importante legado médico con el trasplante al que fue sometida.
Por su parte el cirujano, Dorry Seguev, afirmó que el VIH "es una enfermedad que en el pasado era una sentencia de muerte y que ahora está tan bien controlada que les ofrece la oportunidad a personas enfermas de salvar a otro”, dijo el especialista que se destacado por luchar en contra de la segregación de pacientes con este virus y su reconocer su capacidad de donar órganos, al tiempo que salvan vidas.
Solo en EE.UU se estima que más de 113 mil pacientes con este virus está en lista de espera para que le sea donado un órgano.
La idea de que pacientes con VIH puedan donarse órganos entre sí surge en Sudáfrica, a diferencia del caso de Nina, el trasplante provenía de pacientes fallecidos pero que resultaron infructuosos.
Desde el 2016, se han realizado 116 de esos trasplantes de riñón e hígado en Estados Unidos como parte de un estudio, de acuerdo con la Red Unida para el Trasplante de Órganos (UNOS, por sus siglas en inglés) que supervisa el sistema de trasplantes.
Fuente: Excelsior