Es difícil descubrir si un niño o niña ha sido abusado sexualmente, sobre todo si no tiene secuelas físicas visibles como infecciones, marcas, cortes, quemaduras, fracturas, lesiones, sangre o dolor genital.
En ocasiones, las marcas no tienen que ver con que el agresor le realice esas heridas, sino que el propio niño puede llegar a autolesionarse como una salida al dolor que siente.
Sin embargo, hay signos que de forma indirecta pueden dar pistas a los padres para que empiecen a sospechar si su hijo está siendo abusado sexualmente:
1. Comportamiento, dibujos y lenguaje sexual que no corresponde con su edad
Si ves que tu hijo habla y da detalles concretos sexuales, tiene una actitud sexual con sus juguetes o se dirige a los demás de forma sexual es importante que indagues sobre el tema.
2. Estado de ánimo y comportamiento alterado
Si es poco afectuoso y no quiere que le toquen, está inquieto, irritable, nervioso, triste o llora desconsoladamente. Incluso, a veces, hay niños que vuelven a tener comportamientos (regresiones) que ya habían superado como mojar la cama o actitudes infantiles.
3. Alteración de sueño
Es muy habitual que los niños que sufren abuso sexual se encuentren cansados porque no duermen bien o tienen frecuentes pesadillas.
4. Cambios en la higiene
Los niños que han sufrido abusos empiezan a tener una excesiva o falta de higiene. Esto sucede debido al estrés o la culpa que sienten ante estas situaciones.
5. Alteraciones en la alimentación
Igual que ocurre con la higiene, algunos niños cambian su alimentación. Por ejemplo, hay quienes se niegan a comer debido a la situación estresante que están viviendo.
6. Bajo rendimiento académico
La capacidad de concentración va a disminuir y con ello, es habitual que sus notas empiecen a descender y que deje de tener interés por los estudios.
Fuente: Guía Infantil