La reunión anual de la Sociedad Endocrina de Estados Unidos, que se celebra en Nueva Orleans, Luisiana (Estados Unidos).
Estudios anteriores han sugerido que el momento posterior para comer y dormir está relacionado con la obesidad, afirma el autor principal, Adnin Zaman, de la Universidad de Colorado en Denver, Colorado (Estados Unidos). “Sin embargo, pocos estudios han evaluado el momento de las comidas y el sueño en adultos con obesidad, y no está claro si comer más tarde en el día se asocia con una menor duración del sueño o mayor grasa corporal”, señala.
El estudio utilizó tres tipos de tecnología para registrar el sueño, la actividad física y los patrones de alimentación de los participantes. “Ha sido un desafío aplicar el sueño y la ciencia circadiana a la medicina debido a la falta de métodos para medir los patrones diarios del comportamiento humano --afirma Zaman--. Comer tarde puede estar asociado con la obesidad. Utilizamos un nuevo conjunto de métodos para medir simultáneamente el sueño diario, la actividad física y los patrones de tiempo de las comidas que podrían usarse para identificar a las personas en riesgo de aumento de peso”.
El análisis de una semana de duración incluyó a 31 adultos con sobrepeso y obesos, con una edad promedio de 36 años. El 90 por ciento eran mujeres. Se inscribieron en un ensayo de pérdida de peso en curso que comparaba las restricciones calóricas diarias con la alimentación restringida por el tiempo, lo que significa que solo podían comer durante ciertas horas del día.
Los participantes llevaban un dispositivo electrónico activPAL en el muslo, que midió cuánto tiempo pasaron en actividades físicas y sedentarias. También llevaban un Actiwatch, que evalúa los patrones de sueño/vigilia. Se les pidió a los participantes que usaran una aplicación telefónica llamada MealLogger para fotografiar y marcar la hora de todas las comidas y tentempiés a lo largo del día.
Fuente: www.infosalus.com
Foto: banco de imagen