1. Vuelta al gimnasio después de un año, mejor poco a poco
Empieza por unos 10 minutos al día. Al cabo de una o dos semanas, amplía este intervalo de tiempo si consigues respetarlo.
2. La regularidad es más importante que la intensidad
La vuelta al gimnasio después de un año es mejor si vas una vez a la semana durante seis meses, que seis veces el primer mes y cinco meses sin hacer ejercicio.
3. Trabaja cardio, resistencia y flexibilidad
Tu plan de ejercicios debe incluir rutinas de trabajo que te ayuden a mejorar la resistencia cardiovascular, la flexibilidad de las articulaciones y la resistencia. Es vital para no lesionarse y muy aconsejable la vuelta al gimnasio después de un año, sobre todo si hemos sufrido alguna lesión. Si trabajas estos tres aspectos por igual, tu objetivo está más cerca.
4. El descanso es básico
Si te propones la vuelta el gimnasio después de un año no puedes despreciar los periodos de receso, ya que puede provocarte lesiones graves que estropeen todo el trabajo que has hecho hasta la fecha.
5. Empieza con un correcto calentamiento y termina con un buen enfriamiento
Cuando termines tu entrenamiento, tienes que bajar las pulsaciones de tu corazón a los niveles de descanso de manera progresiva. Esto evitará que los músculos te duelan en exceso al día siguiente de un gran esfuerzo físico.
6. Tu calentamiento tiene que incluir estiramientos
Sobre todo, es muy importante que los hagas cuando vuelvas a hacer ejercicio de manera rutinaria después de un largo periodo de inactividad. Al finalizar los ejercicios, enfría también tu cuerpo paulatinamente con unos suaves estiramientos. Es clave para no sufrir una lesión muscular.
7. Calidad antes que cantidad
Después de un largo periodo sin entrenar no tienes que obsesionarte con el número de ejercicios. Haz lo que tú creas que estás en condiciones de asumir, pero bien hecho. No por acabar una serie de 50 flexiones, estarás más cerca de tu objetivo. Asume que tu misión es a largo plazo y concéntrate en hacer bien todos los movimientos.
8. Escucha tu cuerpo
Cuando te notes fatigado o con dolor en alguna parte de tu cuerpo, descansa. Si fuerzas la máquina, puedes sufrir una lesión grave que obligue a apartarte de tu propósito. El logro más importante de la vuelta al gimnasio después de un año de inactividad es recuperar la armonía con el cuerpo.
9. Duerme hasta recuperar las fuerzas
No escatimes horas de sueño, ya que estas son muy buenas para recobrar el tono físico y anímico. Si no descansas correctamente tu rendimiento físico lo notará.
10. Encuentra un amigo con una rutina de ejercicios
Investiga entre tu grupo de amigos si hay alguien que ya esté yendo al gimnasio y coméntale tus avances. Te puede ayudar a motivarte. Si tus amigos no practican ejercicio regular, mira de hacerte amigo de alguien del gimnasio.
Fuente: GymCompany