En algún momento, todos los padres se desesperan por las travesuras de sus hijos. Aunque es normal que los niños sean inquietos, en muchas ocasiones este comportamiento puede ser el resultado de un problema más grave conocido como déficit de atención.
Qué es el déficit de atención
El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) no es un padecimiento muy conocido. En la mayoría de los casos, los padres y maestros consideran que los niños atraviesan por una etapa difícil o que requieren que se les imponga mayor disciplina.
Sin embargo, debes saber que el déficit de atención es una enfermedad mental que limita el desarrollo intelectual de niños y adultos, quienes además suelen sufrir la discriminación de su propia familia.
Cómo se diagnostica el déficit de atención
Al igual que con otras enfermedades, el diagnóstico oportuno del TDAH determinará el éxito del tratamiento. Recuerda que el déficit de atención y la hiperactividad son padecimientos crónicos, por lo que, si no se recibe la atención necesaria, los problemas seguirán presentándose en la edad adulta.
Para saber si tu hijo tiene TDAH, te dejamos una lista de síntomas que puedes identificar fácilmente. En la mayoría de los casos, las señales de alerta son más perceptibles en la escuela, por lo que no dudes en consultar a su maestra.
Señales del déficit de atención:
Hiperactividad
Si el TDAH de tu hijo está dominado por la hiperactividad tenderá a ser más inquieto y a hablar demasiado, lo que los lleva a tener problemas de conducta en la escuela. Las señales de alerta son:
Recuerda que un niño con TDAH también puede ser impulsivo, por lo que la mayoría de las veces actúan sin tomar en cuenta las consecuencias de sus actos.
Si tu hijo presenta alguna de estas señales, no lo pienses más y llévalo con un especialista (psicólogo y neurólogo) para que valore su caso y le brinde la atención necesaria.
No ignores el problema, porque no importa cuánto lo regañes y castigues, los resultados jamás serán permanentes.
Fuente: IdeasQueAyudan