Cuesta creer que Dakota Johnson no tenga ni siquiera 30 años. Quizá sea por la costumbre de verla, casi desde siempre, en alfombras rojas y glamurosos reportajes fotográficos. Quizá porque un hit como el de la trilogía erótica de Cincuenta sombras de Grey no iba a pasar desapercibido en su carrera, por muy incipiente que fuera. Quizá porque lleva varios años convertida en actriz de cine, pero también en protagonista de la prensa del corazón. Quizá porque ha logrado colocarse como una de las más estilosas y fotografiadas invitadas de los eventos más carismáticos. O, quizá, porque ella misma se ha encargado de unir todos esos ingredientes y agitarlos para convertirse en la estrella que siempre ha querido ser. Con una sólida base para el lanzamiento, sí, pero con la suficiente agilidad para saber tomar carrerilla y emprender el vuelo en solitario.
Johnson ha nacido en el seno de la realeza de Hollywood. Tiene padres (los actores Melanie Griffith y Don Johnson), abuelos (la actriz Tippi Hedren y el productor Peter Griffith) y hasta padrastros (Antonio Banderas) en la meca de la industria, así que este parecía el camino natural. Ella no ha dudado en posar con los suyos, ya sea de vacaciones o en producidos reportajes, pero después ha querido hacerlo sola. Incluso su forma de arrancar su carrera es un sinónimo de lo que ha sido su vida: fue precisamente Banderas quien le dio su primera oportunidad en Locos en Alabama (1999), en un papel pequeño. A partir de ahí, no le quedó más remedio que machacarse los castings y sobrevivir a los papeles de secundaria. “No he crecido como una privilegiada. Aunque es verdad que mi familia era muy conocida, desde niña he tenido un estilo de vida muy normal”, explicaba en EL PAÍS hace cuatro años.
Sin embargo, es su vida personal lo que la expone con más frecuencia. En noviembre de 2017 se dio a conocer su romance con el cantante Chris Martin, vocalista de Coldplay. Algo que la introdujo en otro exclusivo círculo, pero no lejano para ella: el de otra royal de Hollywood, la exesposa de su novio, la actriz Gwyneth Paltrow. Empezaron a pasar juntos, con todas sus familias a la vez, celebraciones familiares y vacaciones. De hecho, es habitual ver a Paltrow y Johnson juntas, sin Martin de por medio.
“En todas partes del mundo mujeres y niñas se enfrentan a la violencia extrema y al acoso sexual a diario. 800 mujeres y chicas adolescentes mueren cada día porque no tienen acceso a anticonceptivos de calidad y servicios de maternidad básicos. No quiero hablar por ti, quiero escucharte. Este es mi número de teléfono. Cuéntame tu historia en mi buzón de voz, y te voy a escuchar. Junto con Global Citizen voy a recopilar todas las historias y vamos a hacer que vuestras voces sean escuchadas”, decía entonces. Utilizando su voz para el mensaje en una simple libreta de rayas y a bolígrado. Estaba claro que no iba a ser esa simple niña buena criada entre los algodones de las colinas de Hollywood.
Fuente: www.msn.com
Foto: andina.pe