Una manicura perfectamente realizada, con su base, sus dos capas de color y su top coat, tanto si es casera como si ha sido realizada por un profesional, siempre es el mejor vestido para tus manos e incluso puede sofisticar tu look. Pero ¿qué ocurre con el esmalte?
Elegir un determinado color de uñas u otro puede convertir tu manicura en el hit del verano más colorido y a la vez en el centro de atención de todas las miradas, por lo llamativo y por lo poco elegante. A menudo creemos que es imposible conseguir un look minimalista más allá de los tonos nude o el burdeos, sin embargo, te sorprendería lo que el verde botella o el tono teja pueden hacer con tu look.
Hoy toca aprender cómo sublimar un outfit con ayuda de la lacas. La forma de la uña, los colores, los acabados y el número de capas tienen mucho que decir y, no, en esta ocasión no habrá diseños elaborados ni mezcla de colores.
Cúrcuma
El color de la especia presente en el curry combina calidez y discreción y queda fenomenal sobre una piel bronceada. Aunque se trate de un color que estamos poco acostumbrados a ver en las manicuras, su popularidad ha crecido recientemente.
Verde botella
Los tonos fríos también son infalibles para crear un look equilibrado que se adapte a cualquier situación. Dejando a un lado los prejuicios habituales sobre el negro, también desterramos otros colores fríos como es el verde esmeralda en una intensa y oscura tonalidad. Sobre la uña, este tipo de esmaltes ayudan a definir más su forma y se convierten en una buena alternativa, a modo de descanso, de las habituales lacas rojas o burdeos.
Azul noche
Después del negro, el color más elegante de la moda es el azul marino. De la misma forma que el verde esmeralda, el azul marino es la perfecta forma de incluir un esmalte oscuro en cualquier look sin darle demasiada sobriedad.
Teja
Otro de los tonos, junto al cúrcuma, capaces de cambiar una manicura por completo es el tono teja, squash, jengibre o yam. Se trata de un naranja muy terroso, que puede recordar a las grandes rocas del Gran Cañón del Colorado. En las pieles bronceadas se mimetiza con la piel, mientras que en las pieles más claras aporta calidez. Es capaz de combinar con todos los looks.
Blanco y blanco roto
Es uno de los esmaltes preferidos de las influencers ya que ayuda a potenciar la sensación bronceado por el simple contraste entre el tono blanco de la laca y el color de la piel. Los tonos hueso o blanco roto son una elección ganadora, siempre y cuando la capa de esmalte se vea compacta y el resultado sea homogéneo.
Gris vaquero
A caballo entre el azul y el gris marengo llega un color que imita a los vaqueros desgastados. En este caso se trata de un esmalte apto tanto para el día como para la noche y valido en el verano y en el invierno. Al tratarse de un color claro le da luz y alegría a la manicura, pero sin rozar el look infantil de un azul claro.
Rojo cereza
El rojo es infalible. Brillante, clásico y favorecedor, prácticamente no hay un tocador o neceser en el que no haya al menos un esmalte de uñas rojo, sin embargo, dar con la tonalidad perfecta puede llevarnos a comprar lacas que no nos favorezcan del todo. Una opción ganadora es el esmalte de uñas con una ligera pincelada de rosa. La tonalidad cereza es una buena forma de conseguir una manicura que combine con el look más clásico y a la vez tenga una pincelada de color pop.
Nude
Los colores clásicos como el nude siguen siendo una buena opción, aunque son algo menos divertidos que un verde botella o un cúrcuma. En el caso del nude, se trata del esmalte de uñas capaz de acompañarte sea cual sea el plan, desde una mañana de trabajo hasta un plan nocturno. Tu manicura no le robará protagonismo al resto del look y cualquier imperfección se verá minimizada con un par de capas.
Gris
Puede parecer apagado y aburrido, pero se trata de uno de esos colores que hacen `fondo de armario` en lo que al mundo de la manicura se refiere. Es discreto y también combina con todo. Tú decides el tono y la mezcla de gris que prefieres. Nosotros te recomendamos opciones más claras para conseguir una manicura más alegre.
Burdeos
Y no podía faltar el rey de la casa, el color por excelencia, el esmalte de uñas que siempre sienta bien, que todo el mundo tiene y que es la diferencia entre llevar más uñas hechas o no. El tono dependerá de tus gustos y de tu tono de piel, pero no hay nada que un esmalte de uñas color burdeos no pueda hacer por sublimar tu look. La clave para conseguir ese acabado más elevado está precisamente en el acabado de tu laca. El brillo es el quid de la cuestión y con brillo no nos referimos a brillo glitter, sino a acabado gel.
Fuente: www.vanitatis.elconfidencial.com
Foto: masdeunmillondementiras.blogspot.com