Los incluimos en nuestra lista de la compra, los cocinamos, los llevamos a la mesa, los tomamos con gusto (a veces comiéndolos, a veces bebiéndolos)… y además los utilizamos como ingredientes de belleza, algunos secretos, otros no tan conocidos. No hablamos solo de los efectos beneficiosos que tiene para nuestra piel comer determinados alimentos. Hablamos de utilizarlos directamente sobre el cuerpo y, concretamente, de incorporarlos a la bañera.
Pongamos un ejemplo, las infusiones se consumen desde hace siglos. La historia atribuye el origen de la costumbre de tomar té al emperador chino Shen Nung (III a. De C.). El hombre seguía la práctica de hervir el agua de beber y, sentado un día bajo un árbol, le cayeron unas hojas de té silvestre que infusionaron. El caso es que le pareció delicioso. El té se bebe (es la segunda bebida más ingerida del mundo después del agua), pero también se puede utilizar como instrumento beauty. Y es solo un ejemplo. La archiconocida reina de Egipto Cleopatra se bañaba en leche de burra y, con el paso de los años, los amantes han ido incorporando pétalos de rosa a sus rituales románticos.
La leche es rica en triptófano, la materia prima para que generemos más serotonina. Por eso tomarla nos hace sentir bien. Para la piel, la leche proporciona humedad a la epidermis y puede ser un buen calmante para las quemaduras de sol, además de un remedio natural para revitalizar la piel seca. “De dos a cuatro tazas de leche entera en un baño serán suficientes, recordando que cuanto mayor contenido graso será mejor para la piel, proporcionando efectos nutrientes de larga duración”, dice Toñi Leal, Wellness Personal Assistant de Royal Hideaway Sancti Petri.
En infusiones, el jengibre mejora el estado de la garganta, posee efecto detoxificante y mejora nuestras defensas. En el baño, es útil para calentar el cuerpo y después hace sudar. Al salir de la bañera, puedes envolverte en una sábana y su efecto detox continuará otro par de horas a través de la transpiración. Puedes añadir desde 1 cucharada a 1/3 de taza
Una infusión con hojas de olivo tiene efectos antiedad, ya que es rica en polifenoles. Además, es antioxidante y favorece la presión arterial. Por su parte, el aceite de oliva en el agua del baño es muy nutritivo para la piel y es perfecto para épocas de cambio estacional, cuando sus niveles nutricionales pierden equilibrio.
De sobra se conoce la utilidad del café para eliminar el cansancio y reactivar los músculos: aumenta la presión sanguínea, reduce el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular y previene posibles infartos. Pero, además de sus beneficios en salud, ¿habías pensado alguna vez en incorporarlo a tu baño? Mezcla tres tazas de sal y una taza de café. También vas a necesitar una taza de leche en polvo, un limón y una naranja.
Corta las frutas en rodajas y las ponemos en un bol, añadimos una taza de café y dejamos marinar 5 minutos. Después, se coge otro bol y se añaden las 3 tazas de sal y la leche en polvo y se mezcla bien. Unimos las dos mezclas y removemos, colocamos la mezcla final dentro del agua de la bañera.
Es una avena natural (también llamada sativa), sin añadidos, que se ha molido en un polvo muy fino. Cuando se utiliza correctamente en un baño, puede aliviar la piel seca, picazón o inflamaciones. Es un remedio totalmente natural para el eczema, picaduras de insectos, la varicela e irritación por plantas como la hiedra venenosa. La harina de avena coloidal tiene propiedades naturales contra el picor y reduce la necesidad de rascarse.
Para incorporarla al baño, coge una taza de copos de avena, tritura hasta que se convierta en un polvo fino y añádelo al baño. Permanece en la bañera durante 15 minutos más o menos. Si la quieres en una infusión de té, le aportará textura y, sobre todo, numerosos beneficios, ya que disminuye el colesterol y es un gran suplemento vitamínico.
Esta hierba extremadamente única contiene muchos componentes antiinflamatorios como zinc, alfahidroxiácidos, vitaminas y antioxidantes. También puedes usarla en el baño, porque es remineralizante y muy efectiva contra el acné. Llena la bañera hasta la mitad con agua muy caliente y añade aproximadamente cuatro bolsitas de té. Déjalo reposar al menos 10 minutos y luego sumérgete. Si, mientras te bañas, te tomas un té rooibos, la experiencia será perfecta. Esta infusión es perfecta para la noche porque no contiene teína.
Fuente: www.miarevista.es
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