Cada vez son más las personas que confían en los cosméticos ecológicos y los productos naturales. De hecho recuperamos costumbres ancestrales y en los estantes de nuestros tocadores vuelven a aparecer lociones como el aceite de ricinio. Hablamos también de la caléndula, que tiene cada vez más adeptos pero ¿de dónde viene y para qué se utiliza?
Maribel Sánchez Lavado, asesora cosmética en la Clínica Dermatológica Internacional, asegura que "existen numerosos productos cosméticos en el mercado que incorporan la caléndula en su formulación reivindicando por ello acción calmante, epitelizante y antiinflamatoria". Sostiene que "en este sentido existen estudios in vitro que han comprobado las propiedades mencionadas de algunos de los compuestos presentes en la planta de la caléndula" y nos comenta que es "por este motivo por el que es frecuente ver extracto de caléndula en productos cosméticos para piel irritada, dermatitis o heridas".
Antoni Bernard
Como nos indica Marta Hermosín, farmacéutica y consejera de dermocosmética y nutrición y directora del Instituto de Dermatología Integral, el extracto de la caléndula se obtiene de la maceración de sus flores en glicerina y agua. Entre sus beneficios, Hermosín destaca:
Propiedades antiinflamatorias:
Debido a su alto contenido en flavonoides y carotenoides
La caléndula tiene asimismo propiedades antisépticas
Es una planta con cualidades antibacterianas
Tiene capacidades regenerativas y cicatrizantes
Posee múltiples principios activos: calendina, coriofileno y mentona, entre otros
Es eficaz frente a las infecciones tópicas, por su poder calmante y antiséptico
Actúa contra las lesiones en la piel y ayuda a combatir el dolor localizado gracias a los aceites esenciales de su flor
Es muy útil como complemento en tratamientos para el acné por su función bactericida, y antiinflamatoria
Es un excelente antioxidante debido a su contenido en taninos y flavonoides
Puede ayudar a mejorar el procesos regenerativos de las lesiones y marcas de acné
Su contenido en flavonoides ayuda a mejorar la vascularización localizada por lo que es muy útil también en pieles sensibles e, incluso, en pieles con fragilidad capilar (con tendencia a la aparición de arañas vasculares y cuperosis)
Todas estas cualidades confieren a la caléndula múltiples utilidades, no sólo si se aplica vía tópica sino incluso vía oral para ciertos trastornos gastrointestinales o articulares. Como nos indica Hermosín, la caléndula se puede usar en crema, pomada e impregnada en gasas, siempre con un uso regular cuando hay una mayor necesidad, como puede ser un brote de acné, o bien puntualmente tras un tratamiento médico de tipo resurfacing o un peeling que haya causado un enrojecimiento o inflamación de la zona, pues ayudará a bajar la inflamación y a regenerar la a piel
Fuente: www.telva.com
Foto: www.promofarma.com