Unas fechas en las que se reúnen la familia y es momento para disfrutar de los días de descanso, de las comidas y del tiempo libre, en compañía de los seres queridos es la navidad. Por eso para que puedas disfrutar de ella sin poner en riesgos para la salud de los más pequeños, la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha elaborado un decálogo con una serie de recomendaciones.
El alcohol es una droga que afecta a los sentidos. No está de más recordar que no se debe manejar si se ha consumido alcohol. Sin embargo, la AEP quiere insistir también en el ejemplo que un consumo desmedido de alcohol puede suponer para los adolescentes presentes. Los padres son un ejemplo, tanto en lo que dicen como en lo que hacen. Sucede lo mismo al hablar del tabaco. Nunca es un buen momento para comenzar con estos hábitos.
También es buen momento para que los más pequeños prueben nuevos sabores. Los tradicionales platos navideños ofrecen gran variedad de sabores para que los niños amplíen su paladar, siempre teniendo en cuenta las edades recomendadas para comenzar a tomar cada alimento. Para ello, es preferible que lo hagan en pequeñas cantidades, de modo que se eviten atracones y se favorezca la degustación de distintos alimentos. Es muy importante lavarse las manos con frecuencia y asegurarse de que los niños hacen lo mismo.
Los dulces son los grandes protagonistas de estas fechas. Es necesario, sin embargo, vigilar el exceso de su ingesta y tratar, en la medida de lo posible, que los niños mantengan una dieta saludable. Asimismo, los alimentos crudos pueden tener bacterias, por lo que se deben cocinar las carnes y pescados, y lavar cuidadosamente las frutas y verduras crudas.
Aunque en estos días de fiesta la rutina se ve alterada por las citas navideñas, se recomienda mantener los horarios de sueño y siesta de los niños.
También en relación a la seguridad de los más pequeños, durante las fiestas los niños pasan más tiempo en casa y en la de amigos y familiares. Hay que tener cuidado con las ventanas abiertas, las escaleras y los objetos eléctricos. La cocina no es un lugar seguro para los niños, y mientras se está cocinando no deben de estar cerca del fuego, del horno ni de recipientes calientes. Es importante también mantener la seguridad a la hora de poner las decoraciones de Navidad de los hogares. Los adornos y las luces son elementos muy atractivos para los niños. Para evitar posibles accidentes, es conveniente identificar algunos peligros (escaleras, bolas, chimeneas, enchufes…) y evitar que se acerquen a ellos. Una buena opción es crear un espacio especial para ellos, con decoración adecuada a su edad que no suponga un peligro, como figuras de plástico de tamaño medio para el Belén o adornos de tela. De esta forma, saciarán su curiosidad y podrán jugar sin miedo a hacerse daño.
Una buena forma de inculcarles la importancia del ejercicio es regalar juguetes que animen a practicarlo: una pelota, una bicicleta o unos patines son ideales para que se diviertan a la vez que ejercitan su cuerpo. Cabe recordar que es importante utilizar protecciones para practicar ciertas actividades de forma segura – como el casco, las rodilleras y las coderas –. Seguros han de ser también el resto de juguetes que traigan los Reyes Magos.
Compartir tiempo en familia. Es fundamental dedicar estos días a pasar tiempo con los más pequeños y los adolescentes de la casa. Hablar con ellos, sin las prisas del día a día, permitirá conocerles mejor y, por tanto, ayudarles en su correcto crecimiento, tanto físico como psicológico.
Fuente: www.elperiodicodelafarmacia.com
Foto: www.agendademama.com