Los anabólicos son un compuesto hecho a base de testosterona, hormona masculina. Este compuesto suele ser usados por aquellos que desean aumentar masa muscular o tener un cuerpo atlético. Pueden encontrarse en diferentes presentaciones, como inyecciones, parches, cremas y tabletas o cápsulas
Sin embargo, su uso y abuso puede provocar severos daños en el organismo. Entre los efectos negativos que puede ocasionar su uso se encuentran:
Hormonal (hombre): el abuso de anabólicos interrumpe la producción normal de hormonas en el cuerpo causando disminución en producción de espermatozoides, encogimiento de los testículos, calvicie y desarrollo de senos (ginecomastia).
Hormonal (mujeres): los anabólicos causan la masculinización del cuerpo, por lo que el tamaño de los senos y la grasa corporal disminuyen, la piel se vuelve áspera, el clítoris se agranda y la voz se hace más profunda. En algunos casos, pueden experimentar un crecimiento excesivo del vello y pérdida de cabello.
Corazón: según estudios el abuso de anabólicos está asociado con enfermedades cardiovasculares, incluyendo ataques al corazón y al cerebro, incluso en atletas menores de treinta años. Esto se debe a que aumentan los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, sin contar que favorecen la formación de coágulos que lesionan el músculo cardíaco.
Hígado: se sabe que el abuso de anabólicos puedo provocar la aparición de tumores hepáticos, así como de quistes en la sangre del hígado. Esta enfermedad es conocida como peliosis y favorece las hemorragias internas.
Piel: aquellos que consumen anabólicos tienden a desarrollar acné y quistes en la piel, así como pelo grasoso.
Además de esto, los anabólicos suprimen el sistema inmune, por lo cual aquellos que los consumen tienden a enfermarse con facilidad. Sin contar que los adolescentes que consumen estas sustancias pueden verse afectados en su desarrollo físico.
Con información de IdeasQueAyudan.
Foto: El Carabobeño.