Ya tienes a tu bebé en brazos y ahora te toca llevarlo a su primera visita al pediatra, unas visitas que se repetirán hasta que tenga por lo menos 14 años, por lo que es importante acertar en su elección o, al menos, dar con un especialista que cumpla con tus principales expectativas.
Y es que aunque a la elección del pediatra no se le suele dar tanta importancia como a la del hospital donde dar a luz o al colegio al que asistirá el pequeño, se trata de una decisión igual o más importante todavía para el bienestar de toda la familia. El pediatra se encarga nada menos que de velar por la salud de tu hijo y de seguir su evolución física, emocional y social hasta la adolescencia. Él o ella será, además, el encargado de despejar nuestras innumerables dudas, sobre todo durante los primeros años de vida del niño.
Podemos empezar pidiendo referencias a nuestro médico de cabecera o a la obstetra que siguió el embarazo, a familia, otros padres, o incluso recurrir a Internet e informarnos sobre las trayectorias y las opiniones que suscitan los profesionales que más nos gustan.
Puedes elegir un pediatra ya sea de entidades públicas o privadas. En el primer caso, lo más habitual es acudir al centro de salud más cercano al domicilio y solicitar el turno que mejor te convenga, pero difícil de compatibilizar con los horarios laborales. Si no te convence el medico que te asignado, es posible cambiar de pediatra e incluso solicitar otro centro de salud.
Si, por el contrario, dispones de un seguro de salud privado de alguna sociedad médica, éste te proporcionará un directorio de pediatras entre los que decantarse. Otra posibilidad es acudir a la consulta de uno de tu elección de forma particular aunque en ese caso debes pagar por cada visita.
Fuente: www.webconsultas.com
Foto: elsiglo.com.ve