El derretimiento de la Antártida se está acelerando a un ritmo alarmante. Una nueva investigación realizada por un grupo de científicos de la NASA y la Agencia Espacial Europea, reveló la pérdida de tres billones de toneladas de hielo desde el año 1992.
En el último cuarto de siglo, la capa de hielo del continente más meridional e indicador clave del cambio climático, se fundió en suficiente agua como para cubrir Texas a una profundidad de casi cuatro metros, calcularon los científicos. Toda esa agua hizo que los océanos aumentaran aproximadamente 7.6 milímetros.
Por su parte, Isabella Velicogna, de la Universidad de California Irvine y una de las coautoras del estudio, dijo:
“Parte de la Antártida Occidental, donde se produjo la mayor parte del derretimiento, está en un estado de colapso”, dijo Ian Joughin de la Universidad de Washington, también coautor de la investigación.
El estudio, liderado por el profesor Andrew Shepherd, de la Universidad de Leeds, destaca que, si no se consigue frenar el ritmo del deshielo, las consecuencias superarán las fronteras del polo sur y afectarán al resto del planeta. De hecho, desde 2010, el impacto de la inestabilidad de la Antártida occidental sobre el resto de la Tierra es irreversible. Esto significa que, en el mejor de los casos, el aumento del nivel mar no superará el medio metro de altura. Además, la investigación prevé un fuerte impacto sobre actividades humanas tan vitales como la minería y la pesca.
El equipo analizó la pérdida de hielo de 24 maneras diferentes utilizando de diez a 15 satélites, mediciones de tierra y aire, y simulaciones por computadora, agregó Shepherd.
Por otra parte, el calentamiento del Océano Antártico está relacionado con vientos cambiantes, que están conectados con el calentamiento global debido a la quema de carbón, petróleo y gas natural. Más del 70% del derretimiento reciente se encuentra en la Antártida occidental.
Otro estudio, publicado en la revista Nature, descubrió que la capa de hielo de la Antártida oriental no retrocedió significativamente hace dos y cinco millones de años, cuando los niveles de dióxido de carbono que atrapaban el calor eran similares a los que son ahora.
Fuente: Nature/ Mass balance of the Antarctic Ice Sheet from 1992 to 2017/ Muy Interesante MX.
Foto: Archivo.