El desayuno es una de las comidas más importantes del día, sin embargo, es la más frecuentemente omitida por la mayoría de las personas, ya sea por falta de costumbre o por cuestiones de tiempo y horarios.
Desde el punto de vista nutricional, la primera comida del día es sumamente importante, debido a que el cuerpo necesita un aporte de energía y nutrientes de buena calidad para desarrollar todas sus funciones a lo largo del día. Cuando obvian el desayuno el cuerpo tiende a ahorrar más de lo que gasta en funciones básicas, predisponiendo así, a un aumento de grasa corporal. Además, suelen sentir más apetito y ansiedad al llegar al almuerzo, puede pasar que tengan malestares e incluso aumenta el riesgo de padecer desórdenes alimentarios y metabólicos.
Pero suele surgir la duda sobre si es correcto comer frutas en la primera comida diaria. La respuesta es que si se puede consumir frutas durante todo el día, siendo muy favorable su ingesta gracias a los nutrientes que las mismas aportan.
Particularmente, comerlas en el desayuno tiene ventajas desde el punto de vista nutricional:
Aportan un combo de vitaminas, minerales y azucares naturales que son beneficiosos para comenzar el día con más energía, sobre todo para quienes trabajan y estudian por la mañana. Nuestro cuerpo necesita de glucosa como combustible para todas sus funciones, y, las frutas, son una opción ideal, ya que combina glucosa y fructosa, siendo ideal para arrancar el día.
Las frutas nos aportan fibras, las cuales nos dan saciedad, evitando así, picoteos durante la mañana. Muchas veces la ansiedad suele llevar a las personas a consumir snacks o golosinas entre horas, lo cual resulta en más calorías, sodio y azúcar, entre otras cuestiones. Este mal hábito puede verse solucionado, en gran parte, con el consumo de frutas a la mañana.
Además, el consumo de fibras ayuda a regular el tránsito intestinal. Particularmente, al comerlas a primera hora, estimulará aún más al intestino, lo cual es beneficioso desde el punto de vista de ayudar a desintoxicar el organismo.
Las frutas están compuestas por gran cantidad de agua, lo cual ayuda a mantenerlos hidratados durante el día, especialmente en el verano, donde necesitan más aporte hídrico por las altas temperaturas y humedad de la región.
Aprovecha las frutas de estación, tales como sandía, melón, ananá, mango, entre otras. Las puedes incorporar cortadas, en licuados, ensalada de frutas, enteras, o como más nos guste.
Se recomienda desayunos completos donde incorporemos lácteos, de preferencia descremados, con o sin infusiones, panificados, preferentemente integrales, y alguna fruta pequeña o mediana a elección, ya que todas son altamente nutritivas y beneficiosas para la salud.
Fuente: misionesonline.net
Foto: mejorconsalud.com