Siempre se ha creído que la pereza es simplemente una “mala costumbre”. Sin embargo, un grupo de investigadores ha hallado que la pereza que puede llegar a sentir una persona puede tener bases genéticas. Según un estudio británico británicos, los genes humanos producen niveles de ácido ribonucleico que determina patrones naturales de sueño y vigilia. Estos patrones son conocidos como ritmos circadianos.
Para llegar a esta conclusión fue medida la actividad máxima del gen asociado a la vigilia (REVERB) el cual indicó qué tan activa es una persona en diversos momentos del día. Los resultados revelaron que el gen asociado al sueño, conocido como PER 2, produce niveles más altos de ARN alrededor de las cuatro de la mañana mientras que el gen REVERB, que es más activo alrededor de las cuatro de la tarde.
Sin embargo, algunos se muestran escépticos con respecto a este estudio para el cual aún quedan realizar nuevas pruebas. Pero a pesar de esto, más allá de que ciertamente la pereza sea un factor genético o no, una alimentación balanceada y una adecuada dosis de actividad física pueden ayudar a recargar las energías necesarias para enfrentar el día a día.
Con información de Wapa.pe.
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