Un equipo de científicos españoles desarrolló un nuevo dispositivo inteligente que facilita el diagnóstico de la fibrosis quística, una enfermedad rara que la padecen alrededor de 2.500 personas.
La descripción de este dispositivo, una especie de parche que se pega en la piel, se publicó en la revista Microsystems & Nanoengineering y, según sus autores, permitirá realizar la detección mucho más temprana de esta enfermedad crónica y progresiva que normalmente se inicia durante la niñez.
Los experimentos para comprobar la validez de este parche, en el que investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) llevan trabajando dos años, se hicieron en el laboratorio con sudor artificial. La fibrosis quística suele confirmarse durante un análisis de sudor que, en los pacientes afectados por esta enfermedad, es más salado de lo habitual.
El siguiente paso será empezar un estudio clínico en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, para lo que el equipo de científicos del Instituto de Microelectrónica del CSIC pidió una ayuda, confirmó Neus Sabaté, profesora de ICREA (Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados) e investigadora principal del proyecto.
Esta enfermedad se caracteriza por afectar a las zonas del cuerpo que producen secreciones y por las infecciones e inflamaciones que provoca en zonas del pulmón, hígado, páncreas y sistema reproductor.
No hay cura, pero sí tratamientos para paliar alguno de sus efectos, por eso uno de los retos es lograr un diagnóstico temprano que permita mejorar la calidad de vida de los pacientes, añadió Sabaté.
El nuevo dispositivo consiste en un parche para la piel, batería y sensor al mismo tiempo, capaz de generar más o menos potencia según la conductividad del líquido con el que se moja.
Cuando entra en contacto con un líquido (sudor), esta especie de tirita activa la reacción electroquímica de los dos electrodos instalados en el papel: si el líquido analizado es más conductor (más salado, es decir, más cloruro), el dispositivo genera más potencia, y si es menos conductor (menos salado o menos cloruro), genera menos.
El parche no es un dispositivo de diagnóstico directo, sino de cribado, es decir, que lo que hace es ofrecer un nivel de alarma.
Si da esta señal de aviso -más conductividad debido a una mayor salinidad-, habría que confirmar el resultado en una unidad hospitalaria de fibrosis quística.
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