Los suplementos nutricionales que se promocionan para prevenir la depresión no evitarán, si se dan las circunstancias, que aparezca la enfermedad. Sin embargo, según el estudio MoodFood, publicado en JAMA, llevar un estilo de vida regular que ayude a mejorar la dietas y el comportamiento alimentario puede proporcionar un método más eficaz para prevenir un trastorno depresivo mayor.
Los investigadores realizaron un estudio fundamental para determinar si los suplementos nutricionales, ricos en ácido fólico, vitamina D, aceites de pescado omega-3, zinc y selenio, pueden desempeñar un papel en la prevención de la depresión clínica.
La depresión es un trastorno mental que padecen más de 350 millones de personas en todo el mundo y cerca de 2,6 millones de españoles y que, como alerta la Organización Mundial de la Salud (OMS), constituye la primera causa global de discapacidad.
El estudio MoodFood comparó diferentes estrategias nutricionales y de estilo de vida que podrían cambiar el estado de ánimo y el bienestar en personas con sobrepeso definidas como índice de masa corporal (IMC)> 25.
El trabajo incluyó a más de 1.000 participantes con sobrepeso u obesos del Reino Unido, los Países Bajos, Alemania y España, que se identificaron en situación de riesgo elevado de depresión, pero que no estaban actualmente deprimidos. Los participantes fueron seguidos durante un año.
La mitad del grupo recibió suplementos nutricionales diarios, mientras que la otra recibió un placebo. Además, la mitad de los participantes también recibieron una terapia psicológica y conductual diseñada para ayudarles a cambiar sus hábitos y patrones dietéticos habituales. Esto incluía estrategias de aprendizaje para hacer frente al mal humor y para reducir los aperitivos y para promover una dieta saludable de estilo mediterráneo.
Los resultados mostraron que los suplementos no funcionaron mejor que los placebos para ayudar a los participantes a prevenir la depresión transcurrido un año.
Pero, aunque la terapia conductual para fomentar un comportamiento alimentario saludable y mejorar la dieta no fue eficaz para prevenir la depresión en general, hubo algunas evidencias de que previno episodios depresivos en aquellos participantes que asistieron a un número recomendado de sesiones.
Esto sugiere que la terapia conductual relacionada con los alimentos solo funciona si los participantes reciben una dosis de terapia suficiente y pueden cambiar su dieta y los comportamientos dietéticos habituales.
Fuentes: JAMA - ABC