Muchos niños y adultos sufren alergia a los ácaros del polvo. Se trata de unos incómodos arácnidos microscópicos que viven en nuestra casa, aunque no los podemos ver. Se encuentran en las almohadas, los juguetes, la ropa de cama, los sillones, los muebles o las mantas.
Aunque son muy pequeños, dejan muchos excrementos, los cuales pueden provocar reacciones alérgicas y asmáticas a los más pequeños de casa. Eliminar los ácaros del polvo se suele convertir en una batalla en los hogares donde hay un alérgico.
Los ácaros se alimentan de las descamaciones que pierde la piel humana y los animales de compañía. Los menores con alergia a los ácaros suelen tener reacciones de tipo respiratorio como rinitis como mucosidad, obstrucción o picor nasal, estornudo y asma.
Consejos para eliminar los ácaros en el hogar
1. Cambiar la ropa de cama con regularidad
Los ácaros se alimentan de polvo y piel muerta por lo que lo mejor es cambiar nuestras sábanas y mantas cada una o dos semanas. Cuando dormimos desprendemos partículas que alimentan a estos microorganismos.
2. Lavar la ropa a altas temperaturas
A partir de los 55º C los ácaros tienden a desaparecer. También hay que elegir detergentes eficaces y que contengan eucalipto o árbol del té para deshacerse de los ácaros. Si lavamos en agua fría tendríamos que añadir algún tipo de lejía que no perjudique la ropa de color.
3. Pasar la aspiradora todas las semanas
Una buena aspiradora con filtro antiácaros es fundamental para la limpieza semana. Para que sea realmente eficaz habría que pasarla no solo por los colchones sino por el sofá, los sillones, las cortinas y las sillas.
Es fundamental también limpiar bien todas las alfombras con el aspirador y algún producto en seco eficaz.
4. Lavar la ropa guardada
Cuando guardamos la ropa de abrigo como las mantas y edredones, estos microorganismos se suelen instalar en ellas. Cuando llega el invierno y queremos sacarlas lo mejor es lavarlas antes de utilizarlas.
5. Utilizar fundas antialérgicas
Podemos comprar fundas antialérgicas antipolvo para evitar que entre el polvo y proliferen los ácaros. Además, se recomienda en lo posible eliminar las alfombras de la casa y quitar los peluches de las habitaciones de los niños. Por último, una recomendación fundamental es ventilar todos los días todas las habitaciones de la casa.
Fuente: El Mundo.es