El portugués Cristiano Ronaldo firmó un demoledor triplete para darle a la Juventus un triunfo por 3-0 contra el Atlético Madrid y meterle en los cuartos de final de la Liga de Campeones, tras remontar el 2-0 adverso de la ida y sellar una hazaña histórica para el cuadro turinés. Dos cabezazos y un penalti, transformado en el minuto 86, castigaron la pasividad de un Atlético que salió a defenderse y que terminó quemándose ante el hambre, el carácter y las insaciables ganas de gloria de Cristiano.
La ilusión de la ida se convirtió en pesadilla para el Atlético, que tuvo que despedirse en octavos de la Liga de Campeones y decir adiós a la posibilidad de jugar la final en su estadio, el Wanda Metropolitano. En un ambiente eléctrico, con 40.000 aficionados, el conjunto de Allegri saltó al campo decidido a conseguir una hazaña. No podía temblar el Atlético, que recuperó al uruguayo Diego Godín en la zaga, ante una Juventus que saltó al césped para presionar cada balón en el intento de marcar el territorio desde el comienzo. El primer aviso tardó menos de 4 minutos en llegar, con un gol correctamente anulado a Giorgio Chiellini por una falta de Cristiano al meta esloveno Jan Oblak.
Pese al esfuerzo del francés Tomas Lemar y de Koke Resurrección en las bandas, al Atlético le costó cerrar espacios y aún más acercarse al área rival. La presión de la Juventus se hacía cada vez fuerte y la resistencia rojiblanca se acabó en el 27. Bernardeschi centró desde su banda izquierda y Cristiano no dio opción a Juanfran, adaptado en el lateral izquierdo, cabeceó con contundencia y fulminó a Oblak.
Un ambicioso intento de chilena y otro testarazo de Cristiano, ambos fuera, avisaban al Atlético de que el pase de ronda estaba lejos de estar adquirido. Así los dos conjuntos se fueron al descanso. Y la reanudación empezó de la peor manera para los de Simeone. En el 48, otro centro, esta vez de Cancelo, fue cabeceado sin piedad por Cristiano. Oblak paró el disparo, pero cuando el balón ya había superado la línea de meta. El reloj del colegiado indicó la diana y el Stadium estalló por segunda vez.
Era el minuto 86, demasiado tarde para la reacción del Atlético ante una defensa italiana que estuvo blindada todo el partido Otra noche de gloria para Cristiano.