Un grupo de científicos pertenecientes al Instituto de Medicina Regenerativa Wake Forest (Carolina del Norte, EEUU), ha cultivado penes en laboratorio con el fin de ayudar a los hombres que padecen anomalías congénitas o han sufrido lesiones traumáticas.
La investigación liderada por el doctor Anthony Atala comenzó hace unos 20 años. Ya se ha conseguido cultivar e implantar vaginas de laboratorio en varias mujeres con éxito, por eso ahora el siguiente paso es lograrlo con penes.
Tras años de investigación el momento de la prueba llegó tras la implantación de un pene cultivado a un conejo, esperando que pudiera tener relaciones sexuales. Y para gran satisfacción de los investigadores el macho logró montar a la hembra sin ningún problema.
Ya se había usado la medicina regenerativa para crear otros órganos y tejidos. En el caso de los penes estos son creados a partir de células de los propios pacientes. La utilización de estas células evita que ocurra un rechazo del trasplante, el cual había sido uno de los principales problemas.
Según Atala, aunque existen tratamientos para evitar el rechazo estos tienen fuertes efectos secundarios por lo que “utilizamos una estructura de colágeno como molde para repoblarlo con células del propio paciente. La idea es tomar una pequeña muestra de tejido del órgano enfermo, aislar las células normales y volver a colocarlas en el órgano, que después se vuelve a colocar en el paciente”. Este cultivo dura aproximadamente entre cuatro y seis semanas.
Además de cultivar penes y vaginas el equipo de Atala trabaja en la actualidad en reproducir 30 tejidos y órganos diferentes, incluyendo corazones y riñones. Trabajan en distintos proyectos con el fin de llegar a crear estructuras biodegradables para producir huesos, músculos, cartílagos y a largo plazo para imprimir un riñón en 3D.
En la actualidad se busca la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos para poder dar comienzo a las pruebas en humanos. Calculan que aproximadamente en cinco años podrían iniciarse los ensayos clínicos.
Los primeros pacientes humanos en los cuales se podrían realizar las pruebas serán aquellos hombres con malformaciones de nacimiento, disfunción eréctil, víctimas de accidentes o personas que deseen realizarse una cirugía de cambio de sexo.
Fuente: Libertad Digital
Foto: Libertad Digital