Al nacer, el bebé deja atrás un útero cómodo, cálido y para él, en esta etapa, lo más importante será sentir el calor y la compañía maternal. Su desarrollo neurológico, durante los primeros seis años de vida, será fundamental para determinar lo que serán sus aptitudes y actitudes en el futuro.
¿Qué es la estimulación temprana?
La estimulación temprana es un conjunto de medios, técnicas y actividades con base científica y aplicada en forma sistemática y secuencial que puede ayudar al bebé a desarrollar su capacidad física, emocional, cognitiva y social.
Cada etapa de desarrollo necesita diferentes estímulos que se relacionan directamente al ritmo propio de cada niño.
¿Cómo estimular al niño?
El juego es una herramienta clave no solo para estimular los sentidos de tu hijo, sino también para comunicaros a través de lo lúdico.
Es importante, en los primeros meses, proporcionarle experiencias que impulsen su desarrollo y que refuercen el vínculo emocional entre ambos. Para ello son ideales los masajes, cantarle y estimular todos sus sentidos a lo largo de la rutina diaria.
A medida que el bebé va adquiriendo nuevas habilidades, podrás estimular más activamente su motricidad, concentración y lenguaje. Ya sea en casa o en centros especializados, es importante que los estímulos los lleves a cabo en un ambiente iluminado, bien ventilado y tranquilo.
La estimulación que el bebé reciba durante sus primeros años de vida formará la base de su personalidad. Por eso, hay que mimarlo con los cinco sentidos y así él desarrollará los suyos a través del amor y el contacto físico.