Un estudio realizado por la Baylor College of Medicine y Weill Cornell Medicine, reveló que el consumo de alimentos azucarados, ricos en fructuosa, se convierte en un factor de riesgo para el crecimiento del cáncer.
La investigación que fue publicada en la revista Science, utilizó ratones genéticamente predispuestos a desarrollar cáncer intestinal, se les suministro sirope de maíz, un alimento rico en fructosa, aumenta la tasa de desarrollar tumores, especialmente en esa zona del cuerpo.
La fructuosa es un tipo de azúcar que se encuentra principalmente en bebidas azúcaradas como las gaseosas y otros alimentos procesados como helados, jarabes o siropes, salsas, condimentos, etc.
Aunque no se ha descubierto que el cáncer colorrectal en el humano se deba precisamente a este agente, si se ha determinado que es un factor que ocasiona la obesidad y que puede convertirse de igual forma en un factor de riesgo.
Para ser más precisos, en el estudio mencionado se usó un modelo de ratón de cáncer de colon con el gen APC inactivado. Este gen es clave en este tipo de cáncer ya que sin su presencia las células intestinales normales no dejan de crecer ni mueren, formando tumores en etapa temprana llamados pólipos. «Más del 90 por ciento de los pacientes con cáncer colorrectal tienen esto tipo de mutación APC», explica Jihye Yun.
La primera consecuencia al suministrarle a los ratones agua azucarada producto del jarabe de maíz fue el aumento de peso en el primer mes luego de este resultado, se decidió sumistrarle por vía intravenosa el suplemento en los que se descubrió el crecimiento de tumores de mayor grado y tamaño que los que fueron hidratados con simplemente agua.