Depresión de cualquier etiología, sintomatología y gravedad. Síndromes obsesivos, fobias. Crisis de angustia. Síndrome de narcolepsia con crisis de cataplejía. Niños: Enuresis nocturna (solo a partir de 5 años y tras excluir posibilidad de causas orgánicas). Antes de iniciar el tratamiento se debe tratar la hipopotasemia (Advertencias y precauciones especiales de uso). La posología y el método de administración deben adaptarse al trastorno del paciente. El objetivo consiste en obtener un efecto óptimo manteniendo la dosis tan baja como sea posible, e ir incrementándola de a poco, especialmente en los pacientes ancianos o adolescentes, que reaccionan al ANAFRANIL con mayor intensidad que los pacientes de edad intermedia.
A modo de precaución contra la posible toxicidad serotoninérgica se aconseja ceñirse a las dosis recomendadas y efectuar cualquier aumento posológico con cautela si se coadministran otros agentes serotoninérgicos (ver Advertencias y precauciones especiales de uso e Interacciones). Depresión, síndromes obsesivos-compulsivos y fobias: Empezar el tratamiento con una gragea de 25 mg de dos a tres veces al día o con un comprimido de liberación prolongada de 75 mg una vez al día (preferentemente por la tarde). Aumentar la dosis diaria de forma escalonada, por ejemplo, 25 mg cada pocos días (según cómo se tolere el medicamento) hasta llegar a 4-6 grageas de 25 mg o 2 comprimidos de liberación prolongada de 75 mg durante la primera semana de tratamiento. En casos graves, se puede aumentar la dosis hasta un máximo de 250 mg diarios. En cuanto se aprecie una clara mejoría, ajústese la dosis diaria a la dosis de mantenimiento de unos 2-4 grageas de 25 mg o un comprimido de liberación prolongada de 75 mg. Crisis de angustia, agorafobia: Empezar con una gragea de 10 mg al día, posiblemente combinado con una benzodiazepina. Dependiendo de cómo se tolere la medicación, aumentar la dosis hasta obtener la respuesta deseada, mientras se retira gradualmente la benzodiazepina. La dosis diaria necesaria varía mucho de un paciente a otro y se sitúa entre los 25 y 100 mg. Si fuera necesario, se puede aumentar a 150 mg. Es aconsejable que el tratamiento no se interrumpa durante al menos 6 meses y que en este periodo se vaya reduciendo lentamente la dosis de mantenimiento.
Cataplejía en la narcolepsia: Dosis diaria de 25-75 mg. Trastornos dolorosos crónicos: La dosis debe ser individualizada (10-150 mg al día), teniendo en cuenta la medicación analgésica simultánea y la posibilidad de reducir el consumo de analgésicos.
Pacientes de edad avanzada: Empezar el tratamiento con una gragea de 10 mg al día. Aumentar gradualmente la dosis hasta un nivel óptimo de 30-50 mg al día, que se debe alcanzar en aproximadamente 10 días y después mantener hasta el final del tratamiento.
Niños y adolescentes: La dosis inicial es de 25 mg al día y se debe incrementar gradualmente (también se puede administrar en varias tomas) durante las primeras 2 semanas, siempre que sea tolerada, hasta un máximo diario de 3 mg/kg o de 100 mg, el que sea menor. A partir de entonces, la dosis se puede aumentar gradualmente en el curso de las semanas siguientes hasta un máximo diario de 3 mg/kg o 200 mg, el que sea menor. Enuresis nocturna: Para los niños de 5 a 8 años de edad, la dosis diaria inicial es 2-3 grageas de 10 mg; para los niños de 9 a 12 años de edad: 1-2 grageas de 25 mg; y para los niños mayores: 1-3 grageas de 25 mg. Las dosis más elevadas se reservan para los pacientes que no responden del todo al tratamiento en una semana. Por lo general, las grageas se deben administrar en una sola toma después de la cena, pero si el niño se orina en la cama al comienzo de la noche, una parte de la dosis se debe administrar antes (a las 4 de la tarde). Una vez que se ha conseguido la respuesta deseada, se debe continuar el tratamiento (durante 1-3 meses) y reducir la dosis gradualmente.
Contraindicaciones
Hipersensibilidad o sensibilidad cruzada a antidepresivos tricíclicos dibenzodiazepínicos (clomipramina, desipramina, imipramina, nortriptilina y trimipramina); en combinación, o en el periodo de 14 días antes o después del tratamiento.
Presentaciones
GRAGEAS 25 Mg
Precauciones y Advertencias
Epilepsia y factores predisponentes, trastornos cardiovasculares, insuf. cardiovascular, trastornos de conducción o arritmias, antecedentes de PIO elevada, glaucoma de ángulo cerrado, retención urinaria, I.H. grave y tumores de médula suprarrenal, trastornos afectivos cíclicos, esquizofrenia, hipotensión, hipertiroidismo, alteraciones hematológicas, TEC, ancianos, estreñimiento crónico (riesgo de íleo paralítico). Riesgo de suicidio. Efectuar controles dentales en tto. prolongado. Combinado con ISRSs o diuréticos, riesgo de hipocaliemia. Evitar interrupción repentina. No se recomienda en niños y adolescentes. Precaución uso concomitante con fármacos que prolonguen el intervalo QT u otros fármacos serotonérgicos. Riesgo de shock anafiláctico (solo vía IV).
Reacciones Adversas
Mareos, fatiga, cansancio, aumento de apetito, confusión, desorientación, alucinaciones (ancianos y enf. de Parkinson), estados de ansiedad, agitación, trastornos del sueño, manía, hipomanía, agresividad, pérdida de la memoria y de concentración, despersonalización, agravamiento de la depresión, insomnio, pesadillas, bostezos; temblor, dolor de cabeza, mioclono; delirio, trastornos del lenguaje, parestesias, debilidad muscular, hipertonía muscular; sequedad de boca, sudoración, estreñimiento, trastornos de acomodación visual, visión borrosa, trastornos de micción, sofocos, midriasis; taquicardia sinusal, palpitaciones, hipotensión postural, cambios en ECG clínicamente irrelevantes en pacientes con estado cardiaco normal; náuseas, vómitos, trastornos abdominales, diarrea, anorexia; elevación de transaminasas, rash cutáneo, urticaria; aumento de peso, trastornos de la libido y la potencia, galactorrea, aumento del tamaño de los senos; trastornos del gusto, tinnitus. Tras retirada brusca o reducción de dosis: náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea, insomnio, dolor de cabeza, nerviosismo, ansiedad.
Es un medicamento psicotrópico utilizado para tratar los trastornos depresivos mayores, que pueden aparecer en forma de uno o más episodios a lo largo de la vida, diversos trastornos de ansiedad, ciertos desórdenes de la conducta alimentaria y alteraciones del control de los impulsos.
Psicoanalépticos
Psicoanalepticos
Fármaco psicotropo con propiedades estimulantes del sistema nervioso central y sobre la actividad psíquica.
DROGAS QUE ACTÚAN EN EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL
DROGAS QUE ACTÚAN EN EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL
Son medicamentos que actúan en el sistema nervioso central (SNC), estos se utilizan para el tratamiento de diferentes enfermedades neurológicas y psiquiátricas, analgésicos, supresores de la náuseas y reductores de la fiebre, entre otro síntomas.