Cumpliste con tu rutina de piernas y ya estás a punto de irte a casa pero ¿Cómo evitar sentirlas recargadas? Para ello es recomendable que:
1.- Realices tu estiramiento: Estirar los músculos de tus piernas garantiza que, se recuperen pronto del esfuerzo realizado. Hazlo de forma suave en cada una de ellas.
2.- Aplica agua fría o realiza baños contraste: la primera ejerce un efecto antiinflamatorio la segunda, que es alternar agua fría y agua caliente en tus piernas favorece el flujo sanguíneo y reduce de igual forma la inflamación en tus músculos.
Tras acabar el ejercicio y posteriormente darnos un baño alternando agua fría y caliente comenzando siempre por el agua caliente y repitiendo la operación durante tres o cuatro veces.
3.- Descanso activo: Y ¿Qué es eso? pues es realizar un ejercicio más ligero para esa zona como caminar por media o una hora luego de un entrenamiento fuerte.
4.- Descansa por completo: Las piernas no puedes entrenarlas todos los días, porque de lo contrario ocurriría un daño en los músculos de esta zona. Es recomendable que tras ejercitarlas, duermas con las piernas un poco elevadas para lograr la plena relajación.
5.- Realiza masajes: Los masajes ayudan a relajar la musculatura del cuerpo humano, mejoran la circulación y previenen la aparición de lesiones. Lo ideal es que acudas a un masajista profesional. Es aconsejable utilizar aceite de coco o aceite esencial de ciprés, ya que ambos cuentan con propiedades antiinflamatorias que, fácilmente puedes emplear para masajear suavemente tus piernas.
6.- Cuida tu dieta: Si realizas ejercicio constantemente, ten en cuenta que una dieta balanceada te ayudará a obtener mejores resultados por ello, es importante incluir carbohidratos, proteínas y grasas de buena calidad ya que estos elementos son claves para la recuperación muscular y por supuesto beber agua en la cantidad necesaria.
Fuente: Guía Fitness