El término satiromanía proviene de sátiro que se refiere a criaturas masculinas alegres y pícaras pertenecientes a la mitología griega las cuales estaban asociadas al apetito sexual. A este término se añade el sufijo manía que significa pasión.
En las mujeres el término que define el trastorno psicológico donde la mujer presenta una libido muy activa y una imparable obsesión con el sexo se llama ninfomanía. En el caso de los hombres este trastorno se denomina Satiromanía o satiriasis. Aunque es un concepto antiguo o pasado de moda aún sigue vigente en la Clasificación Internacional de Enfermedades.
Sin embargo, en la actualidad, para definir el deseo obsesivo e incontrolable por tener sexo actualmente se utiliza el término hipersexualidad, el cual se usa indistintamente en hombres o mujeres
La satiromanía es un trastorno de la libido la cual es el origen de la energía sexual, y la cual según los psicólogos es una energía que está presente en la dimensión erótica del ser humano, pero también en la parte inconsciente de la mente.
En muchos casos, el origen de este trastorno puede ser desconocido, pero en otras ocasiones puede estar relacionado con: la bipolaridad o el exceso del consumo de alcohol o de drogas.
El principal síntoma de este trastorno es pensar todo el tiempo en sexo (lo cual ningún hombre normal hace). Otros de los síntomas de la satiromanía o la hipersexualidad son:
Deseo sexual descontrolado.
Fijación excesiva por el sexo.
Pérdida de control de la voluntad al punto de forzar a otras personas con el fin de saciar los deseos sexuales sin importar el precio.
Sensación de tener que saciar urgentemente el deseo sexual lo cual trae algunos problemas: Ansiedad, problemas económicos (a causa del gasto excesivo en pornografía, prostitutas, etc.), conductas riesgosas, pérdida del trabajo y la familia
Sensación de vacío emocional después satisfacer sus necesidades sexuales.
El tratamiento de este trastorno debe ser indispensable, y su tratamiento dependerá de la evaluación que realice el especialista. Las clases de tratamiento pueden incluir desde medicación con tranquilizantes, estrógenos y antidepresivos, hasta atención psicológica, sexual y psiquiátrica.
Con información de IdeasQueAyudan.