La sexofobia es la fobia, el miedo irracional a todo lo relacionado con la sexualidad. Para las personas que sufren de esta fobia el tener un beso apasionado, masturbarse, tener un orgasmo, ver que otras personas tengan sexo y todo lo relacionado con la sexualidad resulta una experiencia absolutamente aterradora.
Sin embargo, en el fondo de ellos, las personas sexofóbicas anhelan la penetración, el contacto o el orgasmo, pero el miedo a lo que pueda sucederles le impiden dejarse llevar por estos deseos, y aunque quisieran superar esta fobia al mismo tiempo les asusta su propia curación.
Una persona con sexofobia presenta ciertas características:
Sobrevaloración del afecto y desvalorización de la sexualidad.
Presencia de sueños románticos sin ninguna relación con la realidad.
Cuenta chistes de doble sentido o abiertamente obscenos.
Frecuenta prostíbulos y locales de diversión.
En la mujer es común el miedo a ser penetrada.
Miedo o temor a ver el órgano sexual masculino (desde su imaginación y mucho más en la realidad, siente rechazo).
En el hombre el miedo esta es que no aguante una erección o no garantice el orgasmo a su pareja.
La sexofobia se puede originar por experiencias sexuales desagradables, aunque, también puede tener relación con otros síntomas egocéntricos de carácter vanidoso, soberbio o moralista, en donde la persona que padece esta enfermedad emocional, considera su sexualidad superior o de más y mejor valor que la sexualidad de los de más, llegando a un punto donde se compara o se cree una deidad o un ser superior para los demás integrantes activos sexualmente de la sociedad.
Con información de IdeasQueAyudan.
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