En muchas ocasiones cuando se escucha la palabra “sexo” pueden venir a la mente imágenes de situaciones sumamente candentes de cosas que quizá desearía realizar alguna vez. Sin embargo, algunas de estas prácticas pueden ser igualmente inusuales o riesgosas.
Algunas prácticas sexuales pueden llegar a extremos que en algunas ocasiones incluso pueden derivar en daños físicos, enfermedades y en el peor de los casos incluso la muerte.
Algunas de estas prácticas sexuales más peligrosas son:
Sadomasoquismo extremo: aunque la práctica del sadomasoquismo puede considerarse incluso saludable debido a los beneficios que puede aportar a la salud. El llevar al extremo los golpes, azotes y mucho más que eso puede ser sumamente riesgoso.
Asfixia erótica: según aquellos que la practican esta genera una sensación de vértigo ultra placentero. Sin embargo, en algunas ocasiones esta puede salirse de control llevando a la muerte.
Fisting: consiste en la introducción completa de alguna parte del cuerpo (manos, brazo, pies o cabeza) en el ano o vagina de la pareja. Esto puede causar problemas en el intestino grueso e incluso perforaciones que no pueden presentar síntomas inmediatos.
Coporfilia: es una filia que consiste en la excitación sexual obtenida por oler, saborear excremento o ver el acto de defecar en plena relación sexual. Su práctica puede ocasionar un alto riesgo de contraer hepatitis debido a la ingesta de las heces humanas.
Zoofilia: además de que está prohibido se corre el riesgo de contraer infecciones, desgarres e incluso la muerte.
Hematolagnia: se trata de una peculiar práctica relacionada con el vampirismo y consiste en buscar la satisfacción máxima mediante ocasionar sangrado durante el sexo. Esto puede ocasionar infecciones y desangrado.
Debe destacarse que por más placentera que pueda parecer una práctica sexual siempre se debe tener presente que si se llegan a los extremos, este placer puede convertirse en algo riesgoso e incluso mortal.
Con información de IdeasQueAyudan.
Foto: SoyHomosensual.